Polémica causó la noticia sobre los estudiantes del Liceo de hombres San Francisco de Quito, ubicado en la comuna de Independencia, quienes se negaron a leer un libro de Pedro Lemebel. Esto, pese a que la lectura de “La esquina es mi corazón” era parte de los contenidos aprobados de Lenguaje y Comunicación para alumnos de tercero medio.

Los secundarios se opusieron a la lectura, con el apoyo de algunos de sus padres. El argumento de los jóvenes calificó a Lemebel como “asqueroso”, debido a su orientación sexual. Incluso, algunos apoderados aseguraron que se estaba desplegando una “homosexualización” de sus hijos.

En este contexto, el recinto educativo llevó a cabo una votación a mano alzada donde se impuso la opción de no leer el libro. Por ello, se permitió que quienes estuvieran interesados lo leyeran -menos de la mitad del curso- y al resto se le asignó su título.

Al consultar su opinión al respecto, la titular de Educación fue escueta: “Nosotros, como Ministerio de Educación, lo único que hemos hecho y queremos promover es el respeto a los valores, el respeto a la diversidad”.

Además, sobre cómo se debería manejar este tipo de polémicas en los colegios, Marcela Cubillos precisó que “yo creo que el respeto siempre es de ida y de vuelta. Yo creo que es un respeto a la libertad y un respeto a la diversidad”