Polémica ha generado en el gobierno chileno la decisión de alinearse con lo países de ultra derecha a nivel global y rechazar firmar el Pacto Migratorio de Naciones Unidas, firmado esta mañana en Marruecos. Sobretodo porque desde hace meses que el propio gobierno venía trabajando en dicho documento, el que ayer domingo confirmo que no se haría parte.

Según publica La Tercera, hace tres semanas la Cancillería distribuyó un informe respecto al pacto a los parlamentarios de Chile Vamos, donde decía que el documento no era riesgoso y que el país suscribiría al acuerdo.

Había dos opiniones técnicas: una de Cancillería y otra de Interior. Y es razonable que el Ejecutivo tenga que adoptar una de las dos posiciones y en este caso primó el criterio de Interior que es el que tiene la responsabilidad del tema migratorio. Nosotros no conocíamos el contenido de lo que planteó el subsecretario Ubilla el domingo y hoy ya tenemos varias minutas donde se han explayado sobre la posición del gobierno en este tema”, dijo el presidente de RN, Mario Desbordes.

Esta mañana, el propio canciller Ampuero habló con la prensa y dijo que “Chile no va adherir a nada que atente contra la soberanía de Chile”, dijo el ministro de Relaciones Exteriores, quien agregó que “nadie puede decir que Chile está en contra el multilateralismo y los derechos humanos”.

Desde Marruecos, el secretario general de Naciones Unidas, el portugués Antonio Guterres, acusó de “muchas falsedades” en los últimos meses respecto al rechazo de los gobiernos de la ultraderecha global al pacto. “Esto no es jurídicamente vinculante, es un marco de referencia para la cooperación internacional, dentro de un proceso intergubernamental de buena fe”, dijo el líder mundial.