La tarde de este viernes, el presidente Sebastián Piñera confirmó la decisión de su gobierno de no suscribir al Pacto Global para la Migración Segura, Ordenada y Regular de la ONU, que será ratificado por más de 160 países.

A través de un punto de prensa realizado en La Moneda, el mandatario explicó que la decisión se sustenta en que “el pacto de Marrakech contradice algunos de los principios de nuestra política de migración”.

Entre ellos, aseguró que el documento, que no es vinculante, “lesiona y no resguarda los intereses de los chilenos, que incentiva y pone el foco en la migración irregular, que facilita la promoción de derechos no reconocidos, que establece nuevos deberes para el Estado de Chile y que dificulta el resguardo de nuestras fronteras, limita nuestra soberana capacidad de tomar decisiones en materia de migración”.

El mandatario además respondió a las críticas que ha realizado la oposición debido a la decisión, y señaló que “la forma en que Chile norma su política migratoria es un asunto de carácter interno, y no forma parte de una política de Estado”.

“Nosotros cuando estábamos en la oposición, nunca fuimos consultados y, además, siempre discrepamos de forma muy profunda de la política de migración que aplicó el gobierno anterior, que significó el ingreso de cientos de miles de inmigrantes irregulares y, que sin duda, esa situación fue conocida, promovida o tolerada por el gobierno anterior y que afectó profundamente los intereses de todos los chilenos”, agregó.

El Pacto Migratorio será ratificado el próximo 19 de diciembre en la Asamblea General de Naciones Unidas.