Mediante un oficio, la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) se refirió al gran impacto económico que significaría el cambio de nombre del aeropuerto Arturo Merino Benítez (AMB).

A inicios de noviembre desde la Comisión de Cultura de la Cámara de Diputados dieron luz verde al cambio, donde el nombre que suena más fuerte es “Pablo Neruda”.

En el documento se detallan las problemáticas que generaría la iniciativa parlamentaria que tendría repercusiones tanto a nivel operacional como en las empresas externas. Una de ellas es que  implicaría “el remplazo de normativa, tramitación de decretos supremos, el cambio de todos los planes de emergencia, seguridad y procedimientos locales que se materializan en el aeropuerto”.

Igualmente, el cambio de nombre requeriría la actualización de documentación operacional y reemplazo de toda la señalética vertical. A esto se suma el costo relacionado a las hora hombre adicionales. 

El costo de reemplazar el actual nombre asciende a $ 572.635.464 según la DGAC.  La Tercera informó que este monto sólo considera las actividades relacionadas a los cambios y reemplazos de la normativa vinculada, los cambios en las tarjetas de identificación de acceso y horas hombre requeridas.

Igualmente, todas las empresas aéreas nacionales e internacionales deberán actualizar sus manuales de operación y toda la documentación relacionada, puesto que en ellos se consignan las bases de operación y su ubicación. Esta misma modificación deberán hacer los prestadores de servicios de alimentación, aseo, combustible y bodegaje en su documentación.

En tanto, las autoridades aeronáuticas mundiales también deberán modificar el nombre del aeropuerto en sus respectivas publicaciones.

Por su parte, el diputado de Renovación Nacional (RN) Andrés Celis declaró que el proyecto es inadmisible e incluso le pidió a la presidenta de la Cámara de Diputados, Maya Fernández que lo declare como tal.

“Espero por el bien de todos los chilenos que al conocerse el costo primitivo, porque ni siquiera se ha informado los costos para las aerolíneas y demás costos particulares, el proyecto no siga su tramitación”, sostuvo.