Fue en los años 2006 y 2007 cuando Jonathan Fabbro llegó a la Universidad Católica como la esperanza de ser el 10 de los cruzados tras el espacio dejado por el también argentino Darío Conca. Fueron solo una veintena de partidos los que alcanzó a jugar con la franja y un puñado de goles los que dejó en Chile para emigrar por varios países del continente. Hoy su presente lo tiene entre barrotes por una grave denuncia de abuso sexual.

El volante trasandino de 36 años fue denunciad por la familia de la ahijada del deportista por abuso con acceso carnal agravado por vínculocorrupción de menores a la niña de ahora 12 años y que cuando todo habría ocurrido tendía 5 años. Junto con las denuncias de tocaciones y la violación, habrían chats comprometedores.

Fabbro ingresó a la cárcel por prisión preventiva el viernes 14 de diciembre a la espera de que comience el juicio.

Es por eso que la defensa del ex Boca Juniors, River Plate y Cerro Porteño quiso apelar y ver la posibilidad de que lo dejaran libre para pasar Navidad con su familia. Sin embargo esto fue negado.

El juez Luis Márquez firmó un documento, según Infobae, en el que el Tribunal denegó el pedido de excarcelación hecho por la defensa del futbolista procesado por el supuesto abuso por el que arriesga hasta 20 años de cárcel.

Gustavo Gerlero, fiscal general del caso, se negó totalmente a la petición, pese a que no tiene antecedentes penales. Gastón Marano, el abogado querellante que representa a la madre de la víctima, también se opuso ya que de recibir una pena, sería de acción inmediata, ya que no tiene domicilio fijo en el país, tiene doble nacionalidad y en una oportunidad ya logró evadir un control migratorio.

Además, el Tribunal contactó a la madre de la ahijada de Fabbro y ella aseguró que su hija está bajo tratamiento psicológico con buenos resultados, los que se deberían, entre otros motivos, a que el futbolista esté preso.