“Fue super vergonzoso, las recriminaciones eran una cuestión brutal intentaron endosarle la responsabilidad a quienes estaban compitiendo, era una política revanchista, pequeña, sectaria, con amenazas“.

Así comentó el diputado Jaime Bellolio en #AquíYAhora con Rayén Araya que vivió el fallo en el voto electrónico en las elecciones internas de la UDI y que finalmente dio como vencedora a la senadora Jacqueline van Rysselberghe por sobre Javier Macaya, quien era apoyado por Belollio.

El clima al interior de UDI desde que se acercaban las elecciones e incluso los días posteriores está crispado. Las diferencias entre los proyectos de la senadora, marcada por un continuismo en su administración y el apoyo que recibió Macaya de los viejos coroneles del partido tienen tensada a la tienda. Más aun, porque desde el sector que apoyaba a Van Rysselberghe, se esperaba una victoria por una mayor diferencia.

“Sacó un 52% de los votos y lo básico, lo mínimo era dejar al lado todas las armas que tenía y decir, ‘ok, saben que quiero tratar de incorporar a la otra mitad del partido que no está de acuerdo en esta línea’, porque tiene que hacer ciertos gestos”, indicó Bellolio.

En la misma línea añadió que “lo que he visto es que no hay ni un milímetro de eso, se sigue la misma lógica de revancha y venganza contra quienes no participaron de su elección, lo lamento profundamente porque al final ¿de qué le sirve al ciudadano común las elecciones de los partidos? La primera respuesta es nada, salvo que los partidos tengan una posición política y una dirección que le pueda mejorar la calidad de vida de las personas”.

Y es que Belollio es uno de los críticos de la dirección que está tomando la UDI y que se espera sea profundizada con esta ratificación de la cabeza de la mesa directiva: “En vez de haber tenido una discusión sobre ideas, fue una discusión sobre quien tenia más fuerza, y eso esta muy mal”.

“Lo que ganó fue la tesis de mirar para atrás, de ir a buscar al votante del Si y el No, o tratar de parar que se nos vayan los militantes a la línea de José Antonio Kast. Y cuando uno preguntaba cuáles eran las ideas para el futuro nos decían que ‘los que no votan por nosotros son traidores'”, describe el diputado.

Incluso, relató que quienes apoyaban a la electa presidenta del gremialismo “tenían un call center para decir que Javier Macaya y quienes lo apoyaban eran blandos en los principios y los iban a traicionar y que además estaban apoyados por el ‘izquierdista’ de Bellolio“.

“Esa campaña del terror, esa mala práctica, dentro de la política general ya es penca, es un estilo antiguo y super repudiado por la ciudadanía”, subrayó el legislador que también apuntó que “pueden tener infinitas diferencias entre un partido de izquierda y uno de derecha, pero estamos dentro del mismo partido, donde teóricamente estamos en el mismo marco de convicciones”.

También criticó el acercamiento que ha tenido parte de la UDI, especialmente Van Rysselberghe y algunos de sus seguidores con Jair Bolsonaro y su hijo Eduardo, quien hace unos días estuvo de paso por nuestro país.

“Han pretendido cambiar ideológicamente las figuras que hoy están siguiendo, ahora es a Bolsonaro, a quien no le conocemos ideas, solo frases en la última elección y tratar de importar eso a Chile me parece simplemente demencial“, calificó.

Finalmente, se hizo cargo de las críticas que le llegaron desde la misma presidenta de la UDI, quien lo calificó como “descalificador”, a lo que el diputado respondió que “me es curiosa esa expresión de que soy descalificador, la diferencia entre ella y yo es que yo lo digo a la cara descubierta, digo lo que pienso en privado y público igual, no hablo ‘en off’ para sacarle la cresta a una persona y ‘en on’ digo otra cosa

“A mi no me molestan los liderazgos frontales, lo que me molesta es la lógica revanchista y pequeña que no acepta ninguna diferencia y que considera que estás conmigo o contra mi y si no estás conmigo te bloqueo, invento cosas y esa es la lógica que no me gusta”, añadió Bellolio, quien reconoció que “no es que me quiera ir (del partido) pero me están empujando para afuera a patadas”.