Durante este viernes, Hermes Soto continuó con su agenda normal como general director de Carabineros, mientras se tramita el decreto presidencia que concretará su destitución. En medio de una actividad en una escuela de formación policial en Cerrillos, el uniformado reconoció que el presidente Piñera inició las acciones para que él deje de liderar la institución.

En la instancia, Soto explicó que “yo decidí, cuando me lo plantearon de parte del Gobierno, no renunciar en forma voluntaria, porque mis 38 años de servicio en la institución, el amor y al afecto que tengo por Carabineros de Chile, el respeto que tengo por todos los 60 mil subalternos detrás mío, por todo el trabajo que hemos desarrollado en el país, por todo el crecimiento de la institución y el esfuerzo que ha hecho cada carabinero bajo el período a mi mando, decidí no renunciar, porque estábamos haciendo un trabajo importante”.

Además, el director general aseguró que pese al errático manejo del caso de Camilo Catrillanca, “habíamos logrado grandes metas y planteado grandes desafíos”. Sin embargo, señaló que “me atengo al resultado del proceso iniciado el día de hoy por su excelencia el Presidente de la República”.

Respecto al rol que jugó en el manejo del caso, tras el asesinato del comunero mapuche, Soto recalcó que “hay carabineros que mintieron, esos carabineros de forma inmediata fueron separados de la institución, fueron sancionados y ya no pertenecen a la institución. El proceso se ha desarrollado de forma normal, lo que corresponde absolutamente. Eso en el proceso judicial”.

En tanto, sobre el proceso administrativo, el líder de los Carabineros sostuvo que “hemos desvinculado además a los oficiales y jefes responsables de cada una de las situaciones ocurridas en ese procedimiento”.