Este lunes, la ministra de Medio Ambiente, Carolina Schmidt, aseguró que no existe ninguna inconsistencia por parte del país entre no firmar el Acuerdo de Escazú –firmado por 16 países de América Latina y el Caribe y que establece protocolos para la protección del medioambiente–, y que Chile sea sede de la cumbre del cambio climático COP 25 en 2020.

En entrevista con El Mercurio, la secretaria de Estado señaló que “Chile cumple en su legislación interna con todas las medidas de participación ciudadana que tiene el acuerdo de Escazú, por lo tanto no hay nada en este acuerdo que permita mejorar las condiciones ya institucionalizadas“.

Por otra parte, Schmidt afirmó que la COP25 va en sintonía con lo planteado con el presidente Sebastián Piñera con respecto a que Chile suscribirá todos aquellos acuerdos que “respeten ampliamente la soberanía de los países para tomar las decisiones de cómo van sumándose”.

“En el Acuerdo de París cada país determina soberanamente cuánto es lo que reduce su emisión de gases de efecto invernadero, cómo lo realiza y los tiempos en que lo realiza. Cada país es autónomo para determinar su camino hacia una economía limpia y circular”, explicó.

De este modo, la ministra aseguró que “hoy día no existe ninguna inconsistencia entre no haber firmado el acuerdo de Escazú y traer la COP25 a Chile, porque la COP es una convención que respeta la soberanía absoluta de los distintos Estados y cómo hacerse cargo de la acción climática, determinando sus metas y plazos a cumplir”.

Finalmente, consultada si la decisión de restarse del pacto de Escazú es definitiva, Schmidt explicó que ello se basa en que “tiene que ver con el tema de soberanía, a que Chile quede expuesto a situaciones de llevarlo a tribunales internacionales”.