Tuve la oportunidad de leer atentamente la réplica Don Víctor Toledo Selman. Médico y Master en Arqueología de Medio Oriente, con relación a la opinión de la abogada Nadia Silhi respecto a los vuelos de Latam a Tel Aviv.

No puedo más que alegrarme que el Sr. Toledo Selman pueda visitar Palestina, sin haber tenido nunca un problema. Pero, aunque a él no le haya sucedido, existen personas, de diversas partes del mundo a las cuales se les ha impedido entrar a Palestina, que como bien sabemos tiene sus pasos fronterizos controlados por lo que se llama “Ejército de ocupación” que al menos desde el año 1967 debería respetar las fronteras anteriores a la Guerra de Junio. Esto, según la resolución Nº 242 y muchas otras determinaciones de organismos internacionales, que el Sr. Toledo debería, a mi parecer, como descendiente de palestino conocer sobremanera. Son personas de distintos países y creencias políticas, no sólo de ideologías de izquierda tan perversas, adoctrinando masas y convirtiéndolas en borregos como se deriva de la crítica que hace a ese sector de pensamiento.

Existen palestinos, el Sr. Toledo no por supuesto, pues nos consigna que nunca ha tenido dificultad alguna para entrar o salir de “Israel” a la cual yo denomino Palestina Histórica, entregada vilmente el año 1948. Palestinos que ya no viven en esas tierras, que deben tener el “permiso” del ocupante no sólo para entrar o salir de Palestina sino también para desplazarse internamente – en el caso específico de aquellos palestinos que viven allá y cuyos derechos de desplazamiento están limitados y que la mirada del turista ocasional no percibe. Ese que ve la multiculturalidad en lo aparente. Ensimismado o ciego consciente. Un visitante creyente en el hecho que hablando un par de minutos con un habitante ya tiene el panorama político claro y no hay quien lo saque de esa visión. Derechos limitados que seguramente se lo habrán comentado drusos, árabes, beduinos e incluso judíos con los cuales conversó largamente en sus viajes o al menos podrían no haberlo ocultado frente al ojo avizor del viajero frecuente.

Es un hecho indesmentible que las fronteras de Palestina están controladas por un ejército invasor, de lo cual el Sr. Toledo u otros que hayan viajado a la zona tienen plena conciencia por supuesto, pues de los que nos narra este galeno arqueólogo es que ha ingresado por todos los paso que tiene Palestina (controlados por Israel reitero). Habrá observado detenidamente el Muro que se adentra en la Ribera Occidental y fragmenta la geografía de Cisjordania. Habrá sido testigo de al menos uno de los cientos de check Points, las carreteras exclusivas para colonos que ocupan ilegalmente tierras palestinas – no en la Palestina Histórica – sino que la Ribera occidental.

En el West Bank, allí donde seguramente nuestro viajero médico y arqueólogo pudo constatarlo en Al Quds Este, en Bayt Lahm, en Al Khalil (donde habrá sido testigo del como 700 colonos se han apoderado del casco antiguo de la ciudad) e indudablemente habrá conversado con sus habitantes de cómo son tratados como animales por esos colonos protegidos por 1.500 soldados (de lo cual he sido testigo en mis viajes). Habrá visto viviendas demolidas, a palestinos conducidos como ganado en los check point para entrar o salir de sus ciudades, pueblos y aldeas ¿eso lo tuvo que haber visto no? Al menos si un turista abre la cortina del bus con aire acondicionado suele verse algo del paisaje.

Reconozco que ante sus pergaminos: Médico y además Master en Arqueología de Medio Oriente, parece difícil rebatir al Sr. Toledo sin que salga a relucir algún opinante experto en falacias de autoridad o al menos creí que se me dificultaría complementar sus conocimientos, de lo cual me tranquilice y respiré aliviado pues dichos temores se diluyen al leer sus argumentos. El Sr. Toledo debe conocer de sobra las dificultades que enfrenta la población de la Franja de Gaza en materia sanitaria. Se ha contado con ello, con pequeños aportes como es el caso de médicos chileno-palestinos (alejados muchos de ellos de todo radicalismo o ideologías de izquierda) que han dedicado sus esfuerzos para esa población sometida a un bloqueo desde el año 2006 (tal vez eso explique que usted no haya podido completar su periplo palestino visitando esas tierras).

En segundo lugar, el conocimiento del Sr. Toledo Selman como Master en Arqueología lo hace, hipotéticamente, un conocedor sobre la construcción de mitos a partir de uso interesado que hace el sionismo de esta disciplina (ciencia que parece estudiar las sociedades a partir de sus restos materiales, objetos, obras para así dar pistas sobre lo que eran las formas de vida y culturas de esos pueblos ¿estoy en lo correcto?)

Bien sabe este crítico de la carta de Nadia Silhi o al menos no lo desconoce que Israel y sus organismos institucionales han sido acusados de “judaizar” territorio palestino – incluyendo Al Quds y Al Khalil, tratando de reescribir una historia “judía” de Palestina a través justamente de la Arqueología. Con resoluciones y estudios de la UNESCO (de la cual se retiró Israel) determinando que las excavaciones bajo la explanada de las Mezquitas, incluyendo el apoderarse de recintos sagrados para el islam como acontece en Al Khalil son conductas violatorias del derecho internacional (campo donde debemos reconocer Nadia Silhi tiene mayores pergaminos que este médico y arqueólogo y más aún de este periodista y analista).

Agradezco la invitación que hace Víctor Toledo a disfrutar de Tel Aviv, aunque discrepo que la llame Yaffo porque en realidad su nombre histórico es Jaffa, Palestina, ocupada tras la creación de la entidad sionista en 1948 y cuya mayoría de habitantes huyó a la Franja de Gaza (donde tal vez le habrían contado de esa nakba los que aún vive tras esa catástrofe o sus descendientes). Su familia Sr. Toledo no ha hablado de los ataques del sionismo que han significado, por ejemplo, el mismo año del nacimiento del régimen sionista, la expulsión de 700 mil palestinos de sus tierras históricas en lo que se conoce como la Nakba – catástrofe en árabe – acompañada de la destrucción de aldeas, pueblos y ciudades palestinas en un proceso de limpieza étnica, que ha continuado hasta el día de hoy.

Todo ello con la acción continúa de tres delitos mayores en el plano del derecho internacional y que no prescriben: crímenes de lesa humanidad, crímenes de guerra y genocidio [1] equiparables en su gravedad. En Palestina, cualquier tribunal internacional que investigara la conducta de Israel en estos 70 años encontraría abundantes pruebas de los dos primeros delitos y argumentos más que suficientes para sostener el tercero de ellos. ¿No sabe usted nada de ello? Si su respuesta es negativa debe ser el primer descendiente de palestino que no sabe o no quiere saber de ello.

Parece ser que no le han dicho nada de ello pues en lugar de referirse, aunque sea en pocas líneas a esta situación el Sr. Toledo Selman nos brinda una hermosa invitación a recorrer todas las atracciones de la ciudad de Tel Aviv, viviendo su multiculturalidad y poniendo atención en el rol que los árabes han tenido históricamente, nos dice este galeno amante de la arqueología , que también nos convoca a visitar  “los territorios (pero extrañamente no los define como ocupados); al menos Betlehem y Ramallah; vean las murallas, los checkpoints, y los asentamientos” nos dice con potente sesgo liberal. Gracias, de verdad agradezco que al menos nos entregue un pequeño esbozo de lo que acontece en la tierra de sus abuelos, aunque no deslice crítica alguna y más bien cargue las responsabilidades de esta “mirada subjetiva” en los que profesamos ideologías de izquierda (los zurdos como suele mencionarse en las redes sociales), que a estas alturas más parece un cliché cansador y burlón, que un pensamiento dotado de mayor profundidad.

Nos dice Toledo Selman “soy el primero en manifestar mi descontento cuando los medios promocionan únicamente a Israel, negando e invisibilizando la existencia, la historia, la dignidad, y el sufrimiento de los palestinos” bueno, justamente eso hace Latam al promocionar Tel Aviv, invisibiliza Palestina, su historia, sus comidas, sus costumbres, su lucha, su derecho a la autodeterminación. Expresar el descontento no lo hace “zurdo” lo hace un descendiente digno de su pueblo por el lado materno, ni más ni menos.

Percibo un matiz de ocultamiento en las palabras de Don Víctor pues nada dice de Tel Aviv y su lavado de imagen que presenta una ciudad abierta y multicultural. Linda urbe plena de fiestas y ocio a la orilla del mediterráneo mientras a escasos kilómetros se asesina día a aquellos que son los parientes de su madre y de él, indudablemente ¿No le ocasiona escalofríos al Sr. Toledo que a la par de celebrar, por ejemplo un Gay Parade en Tel Aviv o una fiesta tecno o un recital con los más granado de aquellos artistas que no se suman a la campaña de boicot contra el sionismo, a escasos kilómetros se asesine a la población palestina, se cercene sus derechos, se piense en ese pueblo, que es parte de su historia personal y familiar como “no judíos” “no humanos” excremento como lo sostuvo en alguna ocasión el ex Primer Ministro Menachen Begin? [2]

El poeta nacional palestino Mahmud Darwish nos refiere, que el combate del pueblo del Sr. Toledo Selman, el de origen de su madre, el palestino por si lo ha olvidado,  tiene un componente esencial a la hora de entender el campo de batalla en que se libra esa lucha contra el opresor: el campo de la memoria. En el sentido que uno de los actores, el sionismo, pretende borrar, eliminar, invisibilizar la memoria de un pueblo milenario, su historia, su lengua, comida, el vestuario, su arqueología, en esencia su cultura, mediante un proceso de judaización ¿El Sr. Toledo Selman no parece haber notado ello en su viaje y en sus largas y profundas conversaciones con la variedad multicultural de Tel Aviv?

El otro actor, el pueblo palestino, a pesar de una política de exterminio puesta en práctica desde el momento mismo que nace la entidad sionista, lucha día a día para que esa memoria permanezca, porque esté presente aún en las condiciones más adversas. Una Palestina indomable, que haciendo uso de todas las formas de lucha resiste, para gloria de sus hijos e hijas y para la admiración de todos aquellos que creemos que más temprano que tarde Palestina será capaz de alcanzar su plena libertad.

Objetivo que se compruebe al conocerlos en Ramallah, Bayt Lahm, en Ariha, Beit Jala, Beit Sahour, en Al Quds y al observar su resistencia empecinada en la Franja de Gaza.  Al hablar con sus hombres y mujeres, al verlos orgullosos exhibir su identidad como palestinos, a pesar de la ocupación, colonialismo y apartheid que ha soportado por siete décadas. Vimos gente distinta el Sr. Toledo y yo, y no creo que sea por el sesgo ideológico, sino por el simple hecho que no hay peor ciego que el que no quiere ver. Y esto se da porque mientras unos se encandilan con luces y oropeles, otros pretendemos leer palimpsestos.

Pero no todo es negativo pues coincido con el Sr. Toledo que la situación allá es mucho más compleja que sólo blanco y negro pero, no me queda claro a qué llama este Médico y Master en Arqueología en Medio Oriente “tomar conciencia de la situación”. Dicho sea de paso no lo considero un traidor vendido a los sionistas, sino que simplemente un Médico y Máster en arqueología de Medio Oriente con muchos pergaminos, pero poca consistencia en lo escrito.

[1] Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional. Documento en PDF de la Organización de las Naciones Unidas. Recuperado de http://www.un.org/spanish/law/icc/statute/spanish/rome_statute(s).pdf

[2] “Nuestra raza es una raza de amos. Nosotros somos dioses sobre este planeta. Somos tan diferentes de las razas inferiores como ellos lo son de los insectos. De hecho, comparados con nuestra raza, las otras son bestias, ganado como mucho. Las demás razas son consideradas como excremento humano. Nuestro destino es gobernar sobre las razas inferiores. Nuestro reino terrenal será gobernado con vara de hierro por nuestro líder. Las masas lamerán nuestros pies y nos servirán como nuestros esclavos”. Menachem Begin. Primer Ministro de Israel 1977-1983 y Premio Nobel de la Paz. Discurso dado al Knesset (Parlamento israelí) citado por Amnon Kapeliouk, Begin and the Beasts, New Statesman, 25 de junio de 1982.

*Pablo Jofré Leal, Periodista y Master en Relaciones Internacionales (permítanme poner también mi master como argumentum ad verecundiam).