En todo un revuelo en redes sociales se ha convertido una frase que la diputada Maite Orsini (RD) dijo el pasado miércoles 19 de diciembre durante la discusión en el Congreso del proyecto de ley que penaliza el “negacionismo” de las violaciones a los derechos humanos ocurridas durante la dictadura en Chile.

“Hay contextos en los que la violencia como medio de acción política es válida”, fue la declaración que destacó La Tercera en su titular para la nota publicada este jueves, y que aborda precisamente la tramitación de esta iniciativa en la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados.

Sin embargo, los dichos cambian bastante su sentido cuando se conoce la declaración completa. En la instancia, los parlamentarios abordaron una indicación presentada por los diputados RN Diego Schalper y Cristóbal Urruticoechea, con la que buscaban incluir un nuevo artículo en el Código Penal que buscaba sancionar a quienes “a través de cualquier medio, promovieren, justificaren o propugnen la violencia como medio de acción política”, con la pena de presidio menor en su grado medio y multa de 40 a 60 unidades tributarias mensuales.

La iniciativa fue rechazada por siete votos en contra y seis a favor, y en ese contexto Orsini, que formó parte del primer grupo, quiso justificar su votación. La parlamentaria comenzó afirmando que pertenece a “un sector político que se declara, me imagino o parte de ellos, al menos desde Revolución Democrática, pacifista y estamos, por supuesto, en contra de la violencia como acción política en tiempos de democracia”, pero explicó que votó en contra debido a que el artículo mencionado no señalaba el contexto.

Fue por eso que luego señaló que existen contextos en que la violencia es válida como mecanismo de acción política. “Cuando estás siendo perseguido y cuando estás siendo torturado y cuando estás siendo asesinado por tu manera de pensar, creo que sí es justificable defenderse, a modo de legítima defensa, de un actuar político criminal. Entonces, al no haber un contexto en esta indicación, creo que resulta inadecuada, por eso voto en contra”, agregó.

Lo anterior incluso es respaldado en el preámbulo de la Declaración Universidad de los Derechos Humanos, que reconoce el derecho a rebelión de los pueblos cuando son gobernados por líderes que, en su ejercicio del cargo, se apartan de la ley y se transforman en tiranos.

“Considerando esencial que los derechos humanos sean protegidos por un régimen de Derecho, a fin de que el hombre no se vea compelido al supremo recurso de la rebelión contra la tiranía y la opresión”, dice el texto.