La reina del pop e ícono de la comunidad LGBTIQ+ dio un espectáculo sorpresa en el conocido bar neoyorquino Stonewall Inn en Greenwich Village, quienes habían anunciado que la diva sería la embajadora del recinto en sus 50 años de aniversario.

La cantante se presentó en el recinto conocido por su cercanía y apoyo a las disidencias sexuales e interpretó dos canciones, en compañía de su hijo de 13 años David Banda, quien tocó la guitarra. Fue en 2006 cuando Madonna adoptó al joven desde la Casa de la Esperanza en Malawi, mientras que hallaba luchando contra la neumonía y la malaria.

En este acotado show, la estrella interpretó su canción Like a Prayer y un cover de Can’t Help Falling in Love de Elvis Presley.

En el lugar, la interprete de “Like a virgin” dedicó algunas palabras a la comunidad: “¿Sobrevivieron al 2018? ¿Están felices de decir ‘adiós perra’?”, comenzó diciendo.

Estoy aquí parada en el lugar donde el orgullo comenzó, el legendario Stonewall Inn, en el inicio de un año nuevo. Vinimos juntos para celebrar 50 años de revolución”, agregó haciendo referencia al espacio de resistencia que ha constituido por varias décadas el Stonewall Inn.

La cantante dedicó palabras a quienes han sufrido “odio, discriminación e indiferencia. Nunca olvidemos las raíces del Stonewall ni a aquellos que se levantaron y dijeron ‘basta’. Hace medio siglo, Stonewall se convirtió en un momento definitivo y punto crucial en la historia”.