Apenas a cuatro meses de haber asumido su cargo como agregada comercial, Fernanda Bachelet fue ascendida a funcionaria de planta, aumentando su ya abultada remuneración en $1,6 millones de pesos.

En junio pasado, la joven de 27 años fue designada agregada comercial en Nueva York por el presidente Sebastián Piñera, en uno de los cargos mejor pagados por el Estado. Entonces, Bachelet era funcionaria a contrata, por lo que su cargo debía ser renovado anualmente.

Según informa La Tercera, la joven tenía grado 7 en la escala única de sueldos del sector público y una renta mensual bruta de US$ 12.600 ($8.794.800). Sin embargo, cuatro meses después, la ingeniera comercial firmó un nuevo contrato de trabajo que la une laboralmente a la Dirección General de Relaciones Económicas Internacionales (Direcon).

La nueva funcionaria de planta cuenta con un contrato que se extiende entre el 1 de noviembre de 2018 y el 16 de octubre del año 2023. Además, su nivel en la escala de sueldos subió al grado 5, aumentando su remuneración mensual a US$ 14.900 ($10.400.200).

Lo llamativo es que su caso es único: los otros cuatro agregados comerciales nombrados por Sebastián Piñera en París, Miami, Los Ángeles y Lima se mantienen como funcionarios a contrata de Minrel, con sueldos inferiores.

Pese a que fueron consultados por el medio, en Direcon no han entregado una versión sobre el ascenso de Bachelet. Sin embargo, fuentes cercanas aseguran que buscaron darle mayor estabilidad laboral.

Otro de los hechos que llamó la atención fue que la joven asumiera el 1 de junio pasado, pese a que el anterior agregado comercial en Nueva York, Mauricio Banchieri, se mantuvo en su cargo hasta el 31 de junio, aunque desde la cartera precisaron que fue para darle tiempo de capacitación.

El caso de la hija del empresario Ricardo Bachelet Artigues -un viejo amigo de juventud del Presidente Piñera y socio en CMB Inversiones y en otros proyectos inmobiliarios desde hace 30 años- , ha provocado rechazo en redes sociales debido a su poca experiencia laboral (se tituló en 2016, y su único trabajo es de un año y siete meses en CMR Falabella) y a las pocas exigencias para un cargo técnico que causa gran interés en el sector público.