Son más de 180 trabajadores, que se desempeñaban en el centro de distribución de Unilever en Lampa, quienes fueron despedidos este miércoles 2 de enero.

La compañía, que trabaja con marcas como Axe, Dove, Omo, Sedal, Cif y Pepsodent, notificó a sus trabajadores el mismo día cuando estos llegaron para iniciar su jornada, y aludió a la razón de “necesidades de la empresa”, debido a que externalizará su servicio de operación y administración.

La empresa posee más de 1.800 empleados directos, por lo que con esta decisión se afecta a un 10% de ellos, y según explicaron desde el Sindicato Número 1 de Unilever a Radio Bío Bío, con ella se vulnera un protocolo de acuerdo que firmaron en 2005 ante la OCDE, en el que se establece que la empresa debe avisarle al sindicato con seis meses de anticipación de cualquier cambio drástico, para evitar o minimizar los daños colaterales.

Desde la empresa, en tanto, señalaron a través de un comunicado que el objetivo de la decisión es “mantener los estándares de competitividad, mejorar la productividad y asegurar la sostenibilidad del negocio en Chile”.

“La redefinición estratégica de la operación logística es una medida necesaria para lograr niveles de competitividad y eficiencia, que le permitan a Unilever adaptarse a los cambios y desafíos del mercado actual y futuros”, afirmaron.

En tanto, con respecto al protocolo de acuerdo aseguraron a que a las personas afectadas se les ofreció continuar su relación con la empresa a través de un programa de capacitación desarrollado por Inacap y que durará seis meses, y a quienes no quieran acogerse a esta opción se les pagarán los seis meses de preaviso comprometidos al momento de su salida.