Ya ha pasado más de un mes desde que, el pasado 21 de noviembre, un chofer de un bus perdió un ojo en medio de una manifestación por el asesinato de Camilo Catrillanca en Ercilla, en la región de La Araucanía.

Se trata de Héctor Carrasco, de 33 años, quien iba en el asiento del copiloto de un vehículo de la empresa Jet Sur que fue apedreado por encapuchados al pasar por el lugar de la protesta.

Por estos días, el hombre continúa recibiendo tratamiento de rehabilitación integral y según declaró a Radio Bío Bío, está a la espera de que la justicia encuentre a los responsables.

Además de la rehabilitación, Carrasco recibe apoyo psicológico por parte de especialistas y una de las situaciones que señaló entre lo más difícil es asumir que no va a poder volver a trabar como conductor de buses y que aún no tiene certezas sobre cómo podrá enfrentar el futuro.

En materia judicial, existen dos querellas presentadas por la familia del chofer, una en contra de los autores del hecho y otra en contra de Carabineros, debido a que se les atribuye un actuar negligente durante el ataque al bus, sin embargo, aún no se conocen resultados por parte de la justicia.