La cuenta de Instagram española de contenidos feministas llamada “Libertad e Igualdad” publicó hace unos días una serie de testimonios de distintas actrices porno de todos los tiempos que narran episodios de violencia en las grabaciones de escenas sexuales.

La publicación cuenta con más de 25 mil reacciones y más de 900 comentarios, donde los usuarios han debatido en torno al abolicionismo del porno y han dejado mensajes de empatía para las mujeres que han contado sus experiencias.

El primer relato corresponde a la actriz Corina Taylor, quien contó que llegó “al set de rodaje con la idea de hacer una escena de sexo vaginal hombre-mujer. Pero durante el rodaje con el actor porno él me violó por el ano y no paró. Le grité que parase y chillé “no incontables veces, pero no paró. El dolor se volvió insoportable, yo estaba en shock y me desfallecí”

Por su parte, la actriz Jenna Jameson, relató que la primera experiencia de la mayor parte de las actrices “es en Gonzo Films, donde las llevan a un apartamento de mierda en Mission Hills y un cabrón abusivo que cree que todas se llaman ‘zorra’ las penetra por todos los agujeros posibles”.

La interprete Alexa James indicó que su primer rodaje fue con un hombre de cuarenta años. “Me sujetó y me la metió sin lubricante, desgarrándome la vagina. Cuando empecé a desgarrarme y a llorar me dio la vuelta para que no se me viera llorando en cámara me tiró del pelo y me ahogó una y otra vez, incluso habiéndole dicho que me dolía y que apenas podía respirar”, reveló.

En tanto, la histórica actriz Linda Lovelace contó que su iniciación en el porno “fue una violación grupal por cinco hombres organizada por el señor (Chuck) Traynor. Fue un momento crucial de mi vida. Él me amenazó con dispararme si no hacía la escena. Yo nunca había hecho sexo anal y me rompió en dos. Me trataron como una muñeca inflable, cogiéndome y moviéndome de aquí a allá”.

“Abrían mis piernas a su gusto, moviendo sus cosas sobre mí y dentro de mí, estaban jugando con mi cuerpo. Nunca me he sentido tan asustada, desgraciada y humillada en mi vida. Me sentí basura“, manifestó Lovelace.

Por su parte, la actriz Andi Anderson confesó que luego de vivir la vida glamorosa, ella descubrió “que las drogas y el alcohol eran parte de ella. Empecé a beber y a salir de fiesta sin control. La cocaína, el alcohol y el éxtasis eran mis favoritos. Tras hacer tantas escenas hardcore no podía seguir. Solo recuerdo estar en situaciones horribles y experimentar una depresión extrema, estar sola y triste“.

La actriz Alexa Milano, por su parte, contó que en su primera película tres hombres abusaron de ella de forma “brutal”. “Me golpearon, me amordazaron con sus penes y me sacudieron de un lado a otro como si fuera una pelota. Estaba adolorida y apenas podía caminar. Apenas podía hacer pis y defecar era imposible”, relató.

Por último, Elizabeth Rollings contó que varias veces la obligaron a quedarse “quieta en una misma posición hasta que la cámara estaba satisfecho con las tomas era realmente doloroso. Tenía fluidos corporales por toda la cara o donde al productor le apeteciera, y yo debía aceptarlo, porque de lo contrario no me pagaban