Aunque el 1 de junio de 2018 pasado, Fernanda Bachelet asumió como agregada comercial en Nueva York -por designación del presidente Sebastián Piñera-, la Contraloría General de la República no tomó razón del nombramiento, un trámite que debe realizarse por ley.

Pese a que su designación consta en la página de Transparencia del Ministerio de Relaciones Exteriores, La Tercera confirmó con diversos abogados que la norma vigente establece que “quedarán efectos a toma de razón los decretos y resoluciones que se dicten” sobre funcionarios públicos en cargos titulares o de exclusiva confianza, entre otros.

Desde Contraloría aclararon que existe un trámite asociado a Bachelet Coto, pero no para el cargo que detenta. De hecho, en el expediente 355 que ingresó el pasado 10 de octubre y salió el 11 del mismo mes, solo se menciona que asumirá como suplente del funcionario Andrés Alliendes Rocco, con un grado 5 en la escuela única de sueldos de la Direcon, que dista del salario que actualmente recibe la joven de 26 años.

De hecho, el funcionario que reemplaza no era de planta sino que trabajaba a contrata como asistente de la sección Operaciones del Subdepartamento de Red Externa, con un salario bruto de $3.210.401.

Según el mismo medio, hasta ahora no ha ingresado a la Contraloría el nombramiento de ninguno de los agregados comerciales en el resto del mundo.

La designación de Bachelet ha generado polémica por su juventud, su breve experiencia laboral -un trabajo en Falabella durante poco más de un año- y por ser hija de Ricardo Bachelet, viejo amigo y socio de Piñera. Sin concurso, la ingeniera logró ser nombrada en uno de los cargos técnicos mejor pagados por el Estado, con un sueldo bruto de $10.350.000 al mes.

Sin embargo, las críticas ya se hacen sentir al interior del oficialismo, que teme un episodio similar a la designación de Pablo Piñera, hermano del Mandatario, como embajador en Argentina. Incluso el presidente de RN, Mario Desbordes, cuestionó la designación este viernes al decir que “yo no lo habría hecho”. La molestia ya se instaló también en la oposición al Gobierno, con la petición de la diputada RD Catalina Pérez de más antecedentes que justifiquen dicho nombramiento.

En medio de la polémica, Rodrigo Yáñez, jefe de la Direcon, envió una carta a La Tercera explicando el ascenso de Bachelet a cuatro meses de asumir como agregada comercial. “Conforme al DFL 53 de 1979 (Art. 16), los jefes de las 8 oficinas comerciales en el exterior – dentro de la cual se encuentra Nueva York– deben pertenecer a la Planta Directiva profesional y técnica de la Dirección General de Relaciones Económicas Internacionales (DIRECON)”, detalló.

A la vez, aseguraron que “la razón del cambio de calidad jurídica obedece única y exclusivamente a que fue designada en un cupo presidencial que le permite ser destinada al exterior, pero este no le permitía dirigir técnica y administrativamente la oficina comercial de acuerdo lo establecido por el DFL 53, el cual requiere sean funcionarios de la planta DIRECON”.

Por último, concluyeron que “todas las personas destinadas actualmente, incluida Fernanda Bachelet, son funcionarios que se desempeñan en plantas en carácter de suplente”.

En la Direcon aseguraron que no les corresponde entregar información sobre si existía la posibilidad de que la suplencia de Bachelet concluya antes de 2023.