Combatir la violencia de género, lograr igualdad salarial, dar la pelea contra las AFP, promover políticas de educación pública, un seguro universal de salud e instalar conceptos como la “economía colaborativa” y la “economía naranja”, entre otras. Son algunas de las propuestas que forman parte de la agenda legislativa del Frente Amplio para este 2019, según publicó este viernes el medio Clever.

Muchas de las iniciativas ya eran conocidas o bien tienen continuidad del trabajo llevado a cabo por la coalición en 2018. Sin embargo, llama la atención la incorporación de nuevos planteamientos como la promoción de la “economía naranja”. Pero, ¿qué es exactamente la “economía naranja”?

Conocida también como economía creativa, es aquella que genera riqueza a partir de la propiedad intelectual como materia prima. Involucra a las industrias creativas y culturales relacionadas con las artes escénicas, las artes en general, el turismo, las artes visuales, el diseño, la publicidad, el desarrollo de software y los servicios de tecnología de la información, entre otros.

El concepto fue acuñado por John Howkins en su libro de 2001 “La economía creativa: Cómo las personas hacen dinero de las ideas”. Para Howkins, las ideas son los principales aportes y los principales resultados. “Es una economía o sociedad en la que la gente se preocupa y reflexiona sobre su capacidad de generar ideas, en la que no se limita a ir a la oficina de 9 a 5 para hacer un trabajo rutinario y repetitivo, como se lleva haciendo desde hace años, ya sea en el campo o en las fábricas. Es una economía en la que la gente, allá donde se encuentre, hablando con los amigos, tomando una copa, al despertarse a las cuatro de la mañana, piensa que puede tener una idea que funcione de verdad, y no sólo una idea por el mero placer esotérico, antes bien, el motor de su carrera, condición e identidad”, dijo el autor británico.

Este concepto no es nuevo en América Latina. Uno de los que más ha promovido su conocimiento ha sido el presidente colombiano Iván Duque, quien incluso llegó escribir un libro sobre el tema en 2013. De hecho, Bogotá acogió el pasado mes de octubre el evento “Colombia 4.0, el encuentro de la economía Naranja”, encabezado por el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (MinTIC), donde se explora cómo estas industrias mueven la la economía del país.

En Chile, varios proyectos enmarcados en la economía naranja han sido reconocidos a nivel internacional, como la creación de la app All Green Up, que mide el impacto ambiental del usuario y lo recompensa en beneficios en los comercios asociados por cuidar del planeta; la firma de arquitectura Elemental, liderada por el arquitecto Alejandro Aravena, destacado por diseñar de viviendas que son estéticamente agradables y con posibilidad de modificarse y expandirse según los recursos de cada familia; 12-na, una plataforma que utiliza el reciclaje como medio de expresión para hacer ropa original y fomentar la sustentabilidad; la plataforma colaborativa La Fábrica de Medios, especializada en la industria audiovisual y nuevos medios de Latinoamérica