El pasado 2 de enero en redes sociales comenzó a circular un video de la congresista demócrata de 29 años Alexandria Ocasio-Cortez moviéndose al ritmo de la canción Lisztomania de Phoenix. En el registro, difundido con el fin de desacreditar a la joven política, se ve a la parlamentaria bailando en una azotea durante su paso por la Universidad de Boston.

El video fue ampliamente compartido por usuarios de Twitter ligados a la extrema derecha, en compañía de comentarios que irrisoriamente cuestionaban su seriedad e idoneidad para el cargo. “Aquí está la comediante favorita de Estados Unidos que actúa como la imbécil despistada que es”, escribió el primer usuario en publicar las imágenes y que más tarde cerró su cuenta.

Sin embargo, este intento de desacreditar e incomodar la congresista tuvo un efecto totalmente opuesto a las intenciones de la derecha: Ocasio-Cortez se llenó de elogios y comentarios positivos por su animado baile y la jovialidad que representa. Es más, los principales medios alrededor del mundo han recogido la noticia desde este enfoque.

Ejemplo de esto es la reacción del famoso comediante estadounidense Patton Oswalt, quien bromeó con que la congresista “nunca se recuperará de que el mundo haya visto su vídeo bailando adorablemente y divirtiéndose con sus amigos en la escuela secundaria”.

Desde que fue electa en noviembre de 2018, Ocasio-Cortez ha recibido variadas e injustificadas críticas a su vestimenta o también por la cantidad de dinero que tiene ahorrada en su cuenta, entre otras situaciones.

En paralelo, para marcar la llegada de las seis nuevas congresistas demócratas, la política publicó una fotografía junto a las otras parlamentarias en compañía de un escrito en español que cita: “Sí, se puede”. La imagen que acumula casi 200 mil me gusta en Twitter, muestra a esta nueva bancada que representa a distintas comunidades oprimidas como las mujeres, los latinos, los musulmanes o las lesbianas.