Fue violada en dos oportunidades por dos pastores diferentes que frecuentaban a su familia. Sin embargo, ninguna de estas dos traumáticas experiencias la alejó de sus creencias evangélicas. Fue en Aracaju, en el estado de Sergipe, al nordeste de Brasil, cuando la nueva ministra de Mujer, Familia y Derechos Humanos brasileña, Damares Alves, fue agredida sexualmente por los líderes religiosos. Así lo relató ella misma en una entrevista en el medio brasileño Universa, del portal Uol, el pasado mes de diciembre, cuando detalló que fueron varias veces en un período de dos años, entre los seis y los ocho años. “Estaba durmiendo en mi cuarto. Soñaba que sostenía una cosa caliente”, relató. Cuando abrió los ojos, vio que el abusador había puesto el pene en una de sus manos. “Sentí miedo y dolor. La primera vez que me violó me dijo: usted es culpable”. El segundo pastor la besaba en la boca y pasaba sus manos por su cuerpo. “Una vez eyaculó en mi cara”, reveló.

Damares vivió más de una década en silencio, sin revelar a sus padres la brutal experiencia. A los 24 años leyó en un periódico que un pastor había sido arrestado por abusar de un niño y se dio cuenta de que era uno de sus victimarios. Ese día decidió hablar: fue a la habitación de sus padres llorando y se encontró con la extraña sorpresa de que sus padres ya lo sabían. Lo supieron siempre. Pero en la iglesia les recomendaron no hablar con su hija, tan solo orar. “Una niña abusada es una mujer destruida”, aseguró la ministra.

La pastora y abogada, de 54 y madre de una hija adoptada, contó también que cuando tenía 10 años “era tanto el sufrimiento” que decidió suicidarse. Llegó hasta un árbol de guayaba con veneno de ratón, pero finalmente abandonó la idea porque dijo haber visto al mismo Jesús. “Era tan hermoso. Tenía un traje largo, una barba larga. Es la visión que un niño tiene de él”. Ese episodio de su vida quedó relatado en su libro “Al pie de la guayaba”, en el que cuenta que cuando Cristo la vio trepar al árbol le pidió que bajara.

Sin embargo, ninguna de todas esas trágicas experiencias cambiaron su posición respecto a los postulados evangélicos ni tampoco la hizo más cercana a posibilitar el aborto en caso de violación. Como ministra de Familia ha decidido crear una “bolsa estupro”, un subsidio estatal para que las mujeres violadas acepten tener el hijo en caso de embarazo producto de la agresión sexual.

Posturas homofóbicas

Después de vociferar que “los niños visten de azul y las niñas de rosa”, apenas asumió su nuevo cargo como, Damares Alves protagonizó otra nueva polémica. Este lunes el sitio web de la revista Fórum reveló unos videos que demuestran sus posturas homofóbicas. En las imágenes, registradas entre 2013 y 2014, se observa a la actual ministra en una clínica de “restauración sexual” vinculada a iglesias evangélicas donde afirma que la homosexualidad es una “aberración” y califica a gays y travestis como “enfermos”.

En un segundo video, la abogada se manifiesta abiertamente en contra de la identidad de género utilizando animales como ejemplo: “El macho es macho. El perro macho nace macho. Usted no puede criarlo como hembra. La niña nace niña”, dice.

Los videos fueron grabados en el Seminario Intensivo de Sexualidad (SEIS), que contó con charlas de la pastora, según explicó la revista.