Fue a finales de noviembre que las distintas facciones de Revolución Democrática empezaron a presentar los respectivos liderazgos para enfrentar la elección interna que elegirá la nueva Directiva de RD el 25 y 26 de enero. De una parte, se levantó la candidatura de Catalina Pérez, a quien presentan como la continuidad de la acción de Rodrigo Echecopar y cercana al diputado Giorgio Jackson, representantes de la tendencia tercerista; y otra liderada por Javiera Parada, más cercana a Miguel Crispi y con Sebastián Depolo detrás, ambos representantes del sector de los “Pantalones Largos”, a los que –sorprendentemente– se sumaron los territorialistas de Emilia Ríos, quienes representaron al ala más izquierdista del partido.

Tanto Parada como Pérez eligieron las páginas de El Mercurio para anunciar sus postulaciones. Fue entonces que la militancia del partido empezó a despertar y pidió que se impulsara una tercera lista, más afín a sus demandas. Así nació la propuesta de la “Confluencia”, liderada por la analista en Políticas y Asuntos Internacionales Alejandra Millán. “Así como los ríos de distintas corrientes confluyen en un cauce común para llegar finalmente al mar, nosotros buscamos que [en RD] confluyan los territorios y espacios basales para lograr lo que Chile necesita”, explica Millán.

La lista encabezada por la analista tiene origen en 2016 desde Aysén, y no es la primera vez que concurre a una elección interna. El grupo participó en otros dos comicios para el Consejo Político, siempre con la idea de reclamar una mayor presencia de las regiones en las decisiones de partido. El año 2017, lo hicieron bajo el nombre de “Descentraliza” y en 2018 como “Divergencia”. Para la esta elección a la Directiva presentan seis cupos, de los cuales cuatro son de corresponden a personas de fuera de la Región Metropolitana.

Alejandra Millán conversó con El Desconcierto sobre las propuestas y desafíos que enfrenta la tercera lista que disputará, desde los espacios basales, el mando del partido verde.

alejandra millan RD

– Esta elección han trascendido con fuerza dos listas que representan a los sectores podríamos decir históricos de RD. ¿Dónde situamos a la Confluencia en el escenario electoral?

– Nuestra lista se desmarca de la lógica tradicional y antigua que ha tenido nuestro partido en el último período y que se basa en que para poder formular tu proyecto político requieres de un grupo humano que se junta solo para ver de qué forma puede acceder al poder. Nosotros somos una plataforma de militantes, más que un lote o una tendencia. Eso, aunque la estructura que existe en el partido requiere redes de apoyo para poder trabajar en conjunto y sacar una lista. Trabajamos por un proyecto político que lleva tres años construyéndose y que instaló la temática de la descentralización, que se presenta como 100% regional para visibilizar a los compañeros de regiones. Las tendencias se concentran sobre todo en la RM, pero en regiones los militantes trabajan en post del proyecto común que tenemos. Buscamos, también, la descentralización del poder y para eso hay que hacer el gesto de permitir que otros espacios lideren ciertas tomas de decisiones.

– Ha mencionado la idea de ser una “plataforma de militantes”, que no es un grupo “loteado”. ¿Crees que RD se ha alejado de sus bases y militantes?

– Si bien consideramos que llegar al poder es importante para lograr las transformaciones, creemos que la prioridad hoy día es fortalecer nuestro proyecto político. Ese proyecto se tiene que desarrollar en conjunto con los espacios basales y eso pasa por fortalecer las directivas regionales y sus consejos, que es donde confluyen los espacios basales de una región, donde se recogen los insumos que permiten a una Directiva nacional o un Consejo Político tomar las decisiones estratégicas para el país. Esto ahora mismo funciona al revés.

– ¿Cómo así?

– Existen instancias de participación muy particulares. Nos falta fortalecer el mecanismo de participación constante desde las bases. Y eso es lo que buscamos. Aspiramos a disputar, nuevamente, las elecciones en dos años más, pero la militancia tiene que pasar por un proceso de definición del proyecto político en relación al gobierno municipal y regional. Proponemos hacer ese ejercicio con urgencia antes de decidir cuál va a ser nuestra postura estratégica en las elecciones, cuántos candidatos vamos a llevar y con quién.

– ¿Entonces, el vínculo con las bases habría quedado en un segundo plano por un proceso de excesiva burocratización o institucionalización de RD, en particular, y del Frente Amplio, en general?

– Como cualquier organización público-privada que tiene un crecimiento exponencial como lo ha tenido RD –de 4.000 militantes creció a los 40.000–, se genera un desajuste en términos de los procesos internos, en relación a la demanda que existe de mayor número de militantes. El desafío está en ajustar esos mecanismos internos para dar cabida a una mejor articulación entre actores. También en lo que se refiere al contenido: tenemos líderes sociales que levantan protestas y tienen sus propias luchas y hasta ahora se han invisibilizado dado que tenemos grandes representantes en el Congreso.

– Ha mencionado también la “desconcentración de poder”, entendiéndose como que son algunos liderazgos concretos del partido quienes toman las decisiones y eclipsan toda la visibilidad.

– Vivimos en una sociedad centralizada, todo funciona entorno a la RM. La estructura te obliga a replicar ciertos mecanismos, pero proponemos generar un mecanismo de descentralización interna en el partido que demuestre que es posible descentralizar también el país. Para eso, proponemos una metodología de trabajo con los consejos regionales, que tengan su propio presupuesto, que puedan elaborar estrategias, que sea un trabajo conjunto. Lo que sucede día a día en las regiones son las luchas de las que nosotros tomamos las banderas. Otro foco tiene que ver con que tenemos representantes electos que han hecho un muy buen trabajo, pero la ciudadanía los eligió para que cumplieran sus funciones y nosotros queremos que se dediquen 100% a eso. En las otras dos listas vemos aspiraciones de duplicar cargos. En la nuestra, en cambio, hay militantes de base, de distintas edades y con diferentes experiencias de vida, que se ponen a disposición para lo que se necesita en esta etapa. Nos referimos a descentralizar para no acumular cargos de representación porque tenemos muchos militantes con muchas capacidades, también.

– ¿Se refiere a que quienes ejercen cargos de diputados de RD no ocupen cargos en la directiva?

– Catalina Pérez es una muy buena diputada, tengo una muy buena impresión de ella, pero –lamentablemente– al presentarse como candidata a la presidencia del partido va a tener una doble función y una concentración del poder mayor al resto de los militantes, siendo que tenemos igualdad de condiciones y de capacidades para poder llevar adelante ese liderazgo. Lo mismo pasa con la lista de Javiera Parada, en su lista también hay representantes de concejalías.

confluencia RD

“Fortalecer el proyecto político local”

– ¿Qué propuestas tiene la Confluencia para presentar a partir de marzo?

Queremos poner a trabajar a los espacios basales sobre el diagnóstico de lo que está sucediendo en cada región, evaluar las alianzas en diferentes temáticas y pensar el tipo de municipio que queremos impulsar. Son bien diferentes los roles de concejal, más fiscalizador, que el de una alcaldía, que es gobernar una administración municipal. Eso involucra una preparación para comprender el funcionamiento y la diversidad de actores políticos y sociales. Apuntamos al fortalecimiento del proyecto político local, que es distinto del proyecto país que aspiramos de aquí al 2030.

– En el último años RD ha sido noticia por algunas polémicas como la rendición de las cuentas de 2017, o acusaciones de machismo al interior del partido e incluso una denuncia de violación. ¿Cuál es la autocrítica que haces de este año que dejaron atrás?

– Respecto al tema financiero, es debido al gran crecimiento. Éramos un movimiento con aporte voluntario de militantes y crecimos hacia una organización de recursos millonarios. Ahí hubo un desajuste dentro de la normativa interna. También pasa por tener profesionales con conocimiento a la altura de las finanzas de un partido político. El período que estamos cerrando fue la transición entre movimiento y partido. Fueron errores colectivos, no de una persona en particular, porque había una directiva detrás de lo que estaba pasando con las finanzas. Además, el Servel ha modificado sus procedimientos de revisión de cuentas. Si bien fue polémico lo de RD porque fuimos los primeros en entregar las cuentas, hoy se sabe que hay otros partidos que tuvieron dificultades similares y por montos mayores. No está bien, pero no es ajeno a lo que lo pueda pasar a otro partido.

Sobre las polémicas de violencia de género, es un problema que como sociedad tenemos desde hace mucho tiempo. Las mujeres hoy se ven con la fortaleza de plantearlo abiertamente y tiene que haber un proceso de deconstrucción de la sociedad para entender los distintos roles. Ese caso particular que me planteas, fue lamentable. El partido en ese minuto no contaba con procedimiento claro de cómo llevar a cabo estas denuncias. En el transcurso del año salió un protocolo de violencia de género, también está en funcionando un comité de participación de las mujeres que evalúa el comportamiento electoral de la militancia y otro grupo investiga las deficiencias normativas, culturales y procedimentales en relación a cómo tratar la violencia de género. Todo esto está en proceso, no está cerrado porque los cambios normativos tienen que ser votados. El partido, al igual que la sociedad, no siempre evoluciona con la rapidez que algunos procesos históricos levantan.

– ¿Qué posibilidades reales de ganar tiene la Confluencia?

– Con esa tercera propuesta se abren muchas esperanzas de la militancia. Nosotros decidimos levantarlo a raíz de la misma militancia, que estaba inquieta por las dos opciones que se difundieron a través de los medios, antes de abrirse el período de inscripción. Estoy convencida de que vamos a pasar a segunda vuelta que se celebrará el próximo 1 y 2 de febrero.