Un segundo mandato que lo mantendrá a la cabeza del gobierno de Venezuela hasta 2025. Nicolás Maduro renueva su poder este jueves en un complejo escenario marcado por una profunda crisis política, social y económica. La implementación del Plan de Recuperación Económica, impulsado desde el mes de agosto, no logró estabilizar la hiperinflación, el PIB sigue en caída, y se profundizó el deterioro de los servicios públicos.

“Hoy #10Ene, voy a juramentarme con el pueblo, como Presidente Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, para seguir construyendo la patria socialista, por el camino invicto de nuestro Comandante Chávez”, publicó esta mañana Maduro en su cuenta oficial de Twitter.

El presidente venezolano, quien ganó las elecciones el pasado mes de mayo con un 70% de los votos y en las que la mayoría de la oposición rechazó participar, inaugura hoy un nuevo ciclo de seis años respaldado por su círculo más cercano, como su esposa, Cilia Flores, quien continuará como primera dama del país; Delcy Rodríguez, quien ejercerá como vicepresidenta; Diosdado Cabello, presidente de la ANC; Vladimir Padrino López, como ministro de Defensa; y Jorge Rodríguez, al frente del Ministerio de Comunicación.

De hecho, según publicó este miércoles The Washington Post, de acuerdo a fuentes de inteligencia de EE.UU., el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, habría solicitado el mes pasado la renuncia del actual presidente de Venezuela. Un hecho que, de confirmarse, marcaría el más relevante quiebre en su círculo más íntimo. Precisamente, durante su mandato, Maduro ha despertado el rechazo de parte de la población venezolana, dividida entre chavistas pero antimaduristas y los pro-maduristas convencidos, quienes apoyan al presidente bajo cualquier circunstancia.

Los mandatarios de cinco de los países de la región decidieron acompañar a Maduro en su renovación de mandato: el presidente de Bolivia, Evo Morales; el de Nicaragua, Daniel Ortega; el cubano, Miguel Díaz-Canel y el salvadoreño, Salvador Sánchez Cerén. Además, la cancillería venezolana informó sobre la asistencia altos cargos de Turquía, del Consejo de la Federación de la Asamblea Federal de Rusia; de Bielorrusia, y de China, entre otros. En total, más de 50 delegaciones internacionales asistirán a la ceremonia de hoy.

Maduro jurará el cargo ante el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), en torno al cual miles de venezolanos y venezolanas celebran la renovación madurista, en lugar de hacerlo en la Asamblea Nacional, como establece la Constitución. Eso, porque el Parlamento está compuesto desde 2015 por una mayoría opositora, y se declaró en desacato desde marzo de 2017, es decir, ya no existe para el gobierno chavista. Tras eso, el mismo tribunal lo despojó de sus funciones en una crisis marcada por duras protestas que dejaron cerca de 150 muertos.

Grupo Lima

La jornada de hoy viene precedida por el desconocimiento de la legitimidad de Nicolás Maduro por parte del Grupo de Lima (conformado por 13 países latinoamericanos), excepto México, las declaraciones injerencistas del secretario de estado estadounidense, Mike Pompeo, y una campaña mediática global de demonización de la figura del mandatario.

De hecho, a partir de este jueves quedarán rotas las relaciones diplomáticas el Grupo de Lima, entre ellos Colombia, Brasil, Argentina, Canadá, Chile y Perú, que prohibirán desde el viernes el ingreso en su territorio a altos cargos del régimen, empezando por el propio Maduro. “Se está avanzando en la concreción de esas medidas”, afirmó el canciller colombiano, Carlos Holmes Trujillo. Entre ellas, figura la de “urgir a otros integrantes de la comunidad internacional a que adopten medidas semejantes contra el régimen de Maduro en pro del restablecimiento de la democracia”. Precisamente, la oposición ha reclamado a nivel internacional una “intervención militar humanitaria”, para que intervengan en el país fuerzas de otros estados.

Ante la amenaza opositora, Maduro exigió este miércoles una rectificación por parte de este grupo de países: “Hoy se entregó a todos los gobiernos del ‘cártel de Lima’ esta nota de protesta diplomática, donde le exigimos una rectificación de sus posiciones sobre Venezuela en 48 horas o el gobierno de Venezuela tomará las más urgentes y crudas medidas diplomáticas para la defensa de la integridad de la soberanía”. Según el mandatario, se han generado “fuerzas extremistas contra Venezuela, con el ilegítimo objetivo de desestabilizar al país y llenarlo de violencia, para ponerle la mano y apoderarse de nuestras riquezas”.

En el marco de las críticas al Grupo de Lima, del que también forma parte Chile, Maduro calificó a Sebastián Piñera como el “pichón de Pinochet” en plena conferencia de prensa: “El pichón de Pinochet, Piñera en Chile, que se las da de un gran líder, fracasado también y en su segundo periodo peor que nunca, repudiado por el pueblo chileno. No ha cumplido un año y ya tiene 68% de la opinión pública chilena (en contra), fue electo con un 26,5% de los votos, un 9% menos que este muchacho que está aquí de los barrios. Yo no soy un magnate como Piñera, soy un obrero que ama a su país“, sostuvo.

El pasado viernes, durante una reunión de la agrupación internacional en la capital de Perú, los 13 países, excepto México, tomaron la decisión de no reconocer el segundo gobierno de Nicolás Maduro, instándolo a “no asumir la presidencia de Venezuela y a transferir el Poder Ejecutivo a la Asamblea Nacional hasta que se realicen nuevas elecciones”.