Comunes son los balances y proyecciones en estas fechas, sin embargo, años de reflujo y prácticamente la extinción de la movilización de masas a nivel estudiantil, hacen que la tarea requiera un mayor nivel de profundidad y un análisis extenso sobre la situación y conducción del movimiento estudiantil chileno.

Hoy vemos tristemente que el escenario del sector estudiantil se encuentra absolutamente desalojado de la escena y agenda nacional, tras seis años de una conducción hegemonizada por el progresismo, con todos sus matices, uniones y desuniones: Izquierda Autónoma, FEL, UNE-RD y Movimiento Autonomista (Frente Amplio); la cual por años no hizo más que contener y entrampar la fuerza estudiantil en una disputa estéril por “incidir” en reformas institucionales a la educación de mercado.

La conducción progresista, bajo su pretensión de articular e instalarse institucionalmente como alternativa política nacional, utilizó por años la fuerza estudiantil como masa de maniobra servil a marchas mensuales e hitos mediáticos con los que se pretendió respaldar -implícita o explícitamente- la colaboración con la agenda de reformas de Michelle Bachelet, que para el modelo, no venían a nada más que cooptar la movilización estudiantil y fortalecer el mercado educativo. Hoy con Piñera, de modo paupérrimo, el escenario parece no alterarse con discursos cómplices para criminalizar el sector secundario.

Este camino parece no tener vuelta atrás, con el decaimiento sostenido de la lucha estudiantil, y donde la organización, e incluso la institucionalidad estudiantil (centros de estudiantes, federaciones, etc.), son debilitadas y reducidas a sus niveles más bajos, quedando el trabajo colectivo y los horizontes transformadores y de lucha por la educación completamente ausentes.

Ante este desolado escenario, y de cara al 2019, urge dar un golpe de timón y pujar por el redireccionamiento organizativo y político del movimiento estudiantil en nuestro país. Para esto se hace necesario levantar espacios de reflexión y proyección del sector, que nos permitan desde el debate colectivo de nuestra realidad, fortalecer una alternativa revolucionaria, retomar la lucha frontal, y sin transar, contra una educación de mercado reconfigurada y fortalecida, y avanzar en la articulación política desde las ideas y desde la acción de todos aquellos estudiantes que genuinamente se disponen a levantarse y levantar un nuevo ciclo de lucha.

Y es precisamente, bajo un crítico análisis de la situación actual y, con el norte puesto en recomponer y rearticular la fuerza y organización, que como Vamos Construyendo extendemos la invitación al “1ER ENCUENTRO ESTUDIANTIL REVOLUCIONARIO: PUEBLO QUE ESTUDIA Y SE PREPARA PARA LUCHAR”, evento que se desarrollará este 16, 17 y 18 de enero en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile, donde buscamos generar un espacio formativo y de análisis para trazar una salida y camino de lucha para nuestro sector.