Seis años antes de que se realizara la histórica primera Fiesta de los Abrazos, un 9 de marzo de 1982, nació La Sonora de Tommy Rey: cuando el percusionista Leo Soto se unió al grupo de músicos que se separó de la Sonora Palacios, entre ellos, el propio Tommy. A casi 38 años de su debut, la banda sube una vez más al escenario de la celebración del Partido Comunista, la que sienten como su casa por un no tan conocido vínculo con el PC.

“Nosotros somos una orquesta del pueblo, de la familia y siempre hemos estado en esa fiesta. Desde el comienzo, cuando la hacían en la Quinta Normal, cuando alguna vez se hizo en la Alameda y ahora en el Parque O’Higgins y siempre hemos estado felices de compartir con los compañeros”, comentó Leo en entrevista con El Desconcierto, uno de los dos miembros fundadores de la banda que aun continúan en la orquesta: el otro es el mismo Tommy Rey.

El percusionista que lleva 53 años viviendo de la música en diferentes agrupaciones, de los cuales más de 30 se los ha entregado a la Sonora, explica que en la Fiesta de los Abrazos, que se realiza este fin de semana, siempre han sido bien recibidos tanto por el público como por dirigentes históricos del comunismo chileno. Inclusive una de sus seguidoras más destacadas era la ex diputada Gladys Marín, con quien tuvieron más de una historia.

“Como nuestra orquesta está arraigada dentro del ADN musical de los chilenos, nos quieren mucho”, cariño que dijo también era compartido por la ex candidata presidencial fallecida el 6 de marzo del 2005. “Le gustaba nuestro grupo, estábamos siempre haciendo eventos a beneficio para el partido. Ella nos tenía un cariño grande y se acercaba al tiro a la Tommy Rey. Le gustaba la música que hacíamos y bailaba cuando nos presentábamos”.

La once con Gladys

Era tal la cercanía de la orquesta con la ex diputada PC que incluso los invitó un día a tomar once junto a sus familias. Y es que tenían cosas en común más allá de los gozosos ritmos bailables como “Un año más”, “El Galeón Español” y “La Parabólica”: Leo fue militante de las Juventudes Comunistas durante el mismo tiempo que Gladys era la líder de la Jota, y, durante la dictadura, mientras Soto fue representante del sindicato de músicos siempre mantuvo lazos con el partido contando con el apoyo de la propia Marín.

“No me acuerdo exactamente cuándo, pero fue un par de años antes de su enfermedad, a fines de los ’90. Nos citó con nuestras parejas en el partido. Hablamos de la familia y de cómo era ser músico en Chile. Fue algo muy especial”, relató el también mánager de la Sonora que describió que la misma Gladys fue quien se movió con las tazas y los panes esa noche, escena que recuerda como “una situación muy bonita y de camaradería”.

Y el afecto era de ida y vuelta. Un par de años más tarde, cuando la histórica dirigenta del PC ya batallaba contra el tumor cerebral, le dedicaron una canción compuesta por el propio Tommy Rey, “Una mujer llamada Gladys” se llama, la que le alcanzaron a tocar y que Leo asegura fue de todo su gusto. “Sentimos muchísimo cuando falleció, incluso fuimos con el grupo completo de uniforme a hacer guardia para su funeral“, contó.

“Ella entendía que nosotros tuviéramos que ir a tocar en otros lados, hasta para gente de derecha, nos decía ‘¡pero si es su trabajo!”, rememoró sobre uno de los diálogos que compartieron en la sede del PC entre risas, anécdotas y café. 

Los derechos que faltan

Leo Soto es militante del PC desde el 2015, años en que la política institucional y los partidos sufren de un gran descrédito, pero el músico lo tenía claro. No se puede perder el rol social del músico y de la persona: “Ni en los momentos más complicados he dejado de ser comunista, ni cuando estuvo la dictadura militar“.

El músico, que se unió a la orquesta el lunes después de que Tommy Rey y los suyos se separaran de la Sonora Palacios un domingo de marzo del 82, tiene frescos los días en que Augusto Pinochet gobernaba el país y suelta un episodio con lujo de detalles, como si los más 30 años que han pasado fueran solo unos meses.

En 1986 la banda tomó un avión con destino a Suecia, invitados por un grupo del PC para hacer un show frente a la colonia nacional de exiliados en ese país: “Ese año cerramos un preacuerdo con la alcaldesa de Viña Eugenia Garrido para el Festival del 87. Estuvimos como tres meses en Suecia y cuando volvimos de tocar para los exiliados nos cancelaron todo, como represalia, creo. Pero felizmente no fuimos, no era el mejor momento“.

No podemos olvidar que los comunistas siempre han estado y son del pueblo, o sea la Sonora de Tommy Rey es una orquesta del pueblo, siempre ha sido una lucha”, comentó el que hasta el año pasado era presidente del sindicato de músicos de Santiago y actualmente se encuentra trabajando en la formación de una federación de artistas nacionales. 

Para el carismático percusionista nacido en Recoleta el 1953 es importante “no marearse con los escenarios” y asegura que no se debe perder la perspectiva de “nuestro trabajo en la sociedad como comunistas”. Aunque tampoco es que la relación con el partido y la política sea solo de vino y rosas.

Leo Soto reconoció que tanto de los gobiernos que han pasado como del Congreso ha habido una suerte de abandono hacia los músicos y el resto de los artistas: “Me gustaría alguna vez que alguien defendiera los derechos de los artistas chilenos. Todavía no somos respetados por los productores ni el gobierno. Se presenta cualquiera y lo ponen como embajador cultural. Se lleva toda la plata y no aporta en nada a los artistas nacionales”.

 – ¿Cuáles son para ti las principales deudas del Estado con los artistas?

No tenemos ninguna seguridad. No tenemos previsión, nada. ¿Por qué no se hace una AFP de los artistas, de los trabajadores del espectáculo y que los shows internacionales que llegan pongan parte de las ganancias y así podamos tener una AFP, una pensión digna? Falta un mayor compromiso de toda la política, somos personas, somos trabajadores y nosotros no tenemos salud, no tenemos previsión, no tenemos jubilación.

– ¿Te gustaría hacer una carrera como diputado como Amaro Labra de Sol y Lluvia?

No sé si tengo la cultura necesaria para ser legislador. Hay que ser sincero en esto, he sido toda mi vida músico, me encantaría porque me gustaría defender a mis compañeros. Me encantaría poder aportar, tengo 65 años y me gustaría dejar un legado a los músicos que vengan, como un sindicato bien formado, seguridad en salud, trabajo y previsión, que son las cosas básicas.

 – ¿Y el sindicato actual, que se fundó en 2012, cómo ha funcionado?

Formamos este sindicato hace 6 años porque pensamos que era lo que faltaba para unir a los músicos. Esperábamos que llegarán los emergentes, La Noche, Villa Cariño, Juana Fe. Me vas a creer que ninguno se acercó, porque todos andan en su pelea personal y no es así la cosa. Necesitamos que la gente nueva se acerque, pero la lucha sigue igual.