Un hombre identificado como Yordi Rafael L. mató a puñaladas a una mujer ecuatoriana de 22 años, quien tenía un embarazo de cuatro meses de gestación. El hecho ocurrió en la calle de la ciudad de Ibarra y provocó debate en el país sobre la violencia hacia las mujeres.

Durante la noche del pasado sábado, el sujeto tomó de rehén a la mujer por 90 minutos, sin que nadie pudiera actuar a tiempo para auxiliar a la víctima. Diana Ramírez era pareja sentimental del agresor desde hace cinco meses: el incidente comenzó con insultos en un local de comidas, donde la mujer fue secuestrada por el agresor, quien la arrastró sujeta del cuello por varias cuadras.

Rafael advirtió a los presentes: “Quiero que todos se retiren, voy a perder la paciencia, estoy advirtiendo”, señaló, según indican los registros de las cámaras de seguridad. Finalmente, ante decenas de personas que estaban en el lugar observando el hecho y los propios uniformados, el hombre acuchilló a su pareja tres veces en el tórax y la hirió de gravedad.

“Ante este escenario los uniformados comenzaron a tomar el procedimiento aplicable a la circunstancia. Sin embargo, de forma súbita y hostil el referido ciudadano desencadenó una agresión a la víctima”, señaló la policía en un comunicado. Tras el ataque, lograron detener al agresor y trasladarlo al Comando de la Subzona Imbabura Número 10, mientras que la mujer fue llevada en una ambulancia a un centro de salud, donde más tarde falleció.

Pese a la gravedad de los hechos, los políticos ecuatorianos han centrado el debate en la nacionalidad del agresor, de origen venezolano. De hecho, el presidente Lenin Moreno señaló que impondrá un control sobre la situación legal de estos inmigrantes a través de brigadas.

“Les hemos abierto las puertas (a los migrantes venezolanos), pero no sacrificaremos la seguridad de nadie”, escribió en su Twitter. En tanto, el operativo desplegado por la policía sigue sumando críticas, especialmente de quienes consideran que debieron actuar más rápido para salvar la vida de la mujer. Incluso la ministra del Interior, María Paula Romo, señaló que “la muerte de Diana debió ser evitada con el uso de la fuerza por parte de la Policía Nacional”.

Según el Código Orgánico Integral Penal (COIP) de Ecuador, el femicidio de Diana Ramírez podría implicar una condena de hasta 26 años de cárcel para su agresor. El caso se conoce apenas una semana después de la denuncia de una violación grupal a una mujer de 35 años en un local de Quito, donde se detuvieron a tres sospechosos.

Mujeres y organizaciones feministas han convocado a una concentración durante el pasado domingo y a dos movilizaciones en repudio durante este lunes en la capital ecuatoriana y en Guayaquil.