El bolsonarismo no lleva un mes en el poder y ya colecciona frases para el bronce. La más reciente es la del ministro de Educación Ricardo Vélez Rodríguez, durante una entrevista al diario brasileño Valor Económico, en la que critica las políticas de los gobiernos de Lula da Silva y Dilma Rousseff para aumentar las vacantes en las universidades públicas y otras medidas para mejorar el acceso a la enseñanza universitaria.

“La idea de universidad para todos no existe. Hay que reservar el nivel superior a una élite intelectual, aunque esa no tenga que ser necesariamente la misma élite económica”, afirmó Vélez Rodríguez, quien defendió la mantención de una reforma de la enseñanza media que sea la prioridad de las políticas para el nuevo gobierno, con un enfoque en “formar jóvenes trabajadores más rápidamente y con capacidades para ingresar al mercado laboral a más temprana edad”, según el ministro, quien no escondió la intención de que esas medidas signifiquen una disminución en la demanda por la formación superior en Brasil.

El ministro usó como figura el hipotético caso de un chofer de Uber que estudió para ser abogado, para explicar mejor su opinión sobre el tema: “No tengo nada en contra de Uber, pero ese ciudadano que estudió para ser abogado y terminó como chofer de aplicación pudo evitar perder seis años estudiando la legislación, que no le va a servir en la vida, para ingresar antes al mercado laboral”.

Aunque es un defensor del cobro de aranceles en las universidades públicas, Vélez Rodríguez asegura que no está contemplado ese cambio en los primeros años de gestión del presidente Jair Bolsonaro, aunque sí se refirió a la necesidad de “equilibrar los presupuestos” entre el Estado federal, provincias y municipios.

Sus propuestas de ajustes en la Educación llevarían a nuevos cortes en programas sociales para este ámbito creados durante los años del lulismo, como el FIES (Fondo de Financiación Estudiantil), que además tiene la peculiaridad de haber sido ideado por Fernando Haddad, quien fue el rival del actual presidente durante la segunda vuelta electoral del año pasado y ministro de Educación durante el 2005 y el 2012.

Además, Vélez Rodríguez (considerado del grupo más ideológico del gabinete), no perdió la oportunidad de atacar a otro enemigo preferido del discurso bolsonarista, que es la “ideología de género”: “Hay que actuar dentro de las escuelas, para acabar con esa promiscuidad de chicos besando otros chicos y chicas besando otras chicas”, sostuvo.

En ese sentido, Vélez defendió el plan para aumentar el número de “escuelas militares”, que son escuelas públicas que pasarán a ser administradas por oficiales de las Fuerzas Armadas, las cuales tendrán como misión “acabar con la prevalencia de ideas de izquierda en las aulas, especialmente en clases de historia y geografía”.