Adriana Salvatierra Arriaza, tiene 29 años, se declara feminista y hace pocos días se transformó en la cuarta mujer- y la más joven- en ocupar el cargo de Presidenta del Senado en Bolivia. Con esto, Salvatierra ocupa la tercera línea de sucesión de la presidencia, tras Evo Morales y el Vicepresidente Alvaro García Linera.

Es fiel defensora de la gestión del Presidente Morales, desde los 16 años que milita en el MAS. Su padre, fue militante de este partido y su madre chilena, militó en el Partido Comunista acá en Chile.

Es politóloga y administradora pública de profesión, Salvatierra logró llegar al Senado en el año 2014, como suplente por el departamento de Santa Cruz en representación del oficialismo. El 2015 asumió la titularidad y se convirtió en la senadora más joven del país.

“Para mí, ser joven es cuestionar absolutamente todo lo que existe. Eso fue lo que hizo Evo y eso fue lo que hizo el MAS: cuestionar una república que era excluyente, que no valoraba al indígena, que discriminaba al pobre y al campesino“, ha señalado Salvatierra.

Entre sus principales luchas ha estado la erradicación de la violencia contra la mujer y la ampliación de derechos fundamentales para ellas como lo es el aborto legal.