En Nepal aún se practica el chhaupadi, una tradición que considera a las mujeres como seres impuros durante la menstruación, por lo tanto se les impide ingresar a las casas, así como tocar a otras personas, la comida, las plantas y el ganado. La semana pasada, bajo la aplicación de esta creencia, una mujer de 21 años falleció asfixiada en una choza.

La joven Parbati Bogati se encontraba pasando su período menstrual en aislamiento en un pequeño refugio. Sin embargo, debido a que las temperaturas bajaron en extremo, la mujer decidió encender fuego con troncos y ropa para soportar el frío. Según la información de New York Times, durante la mañana del jueves fue encontrada sin vida y con sus piernas calcinadas al interior de un chhaugoth, como se denominan a las chozas menstruales de barrio o piedra.

Lal Bahadur Dhami, superintendente adjunto de la policía de la zona, sostuvo que “al parecer también murió por asfixia”. Y no es la primera muerte de este año bajo la misma práctica: a comienzos de enero pasado, otra joven llamada Amba Bohara (35) falleció al interior de una choza para menstruación junto a sus hijos de 7 y 9 años, quienes también murieron por asfixia.

La policía recalcó que es difícil culpar a alguien por la muerte de Bogati, porque la mujer no fue forzada a cumplir con el ritual y al parecer se encontraba sola en la casa. Sin embargo, se trata de imposiciones y normas culturales que ejercen presión y culpa sobre las mujeres en sociedades como la de Nepal.

El gobierno ha organizado programas para educar a las personas sobre los peligros del chaupadi y su carácter ilegal, mientras activistas se agitan en todo el país para detenerlo.”Es un desafío acabar con esta creencia de siglos de antigüedad en un corto período. Pero no es imposible”, declaró a los medios Shristi Regmi, quien lidera unan campaña para destruir estas chozas.

Durante cada año, varias mujeres mueren en las chozas producto de la hipotermia, la inhalación de humo o las mordeduras de animales. En 2010, una encuesta del gobierno reveló que el 19% de las mujeres de 15 a 49 años practicaban esta tradición, aunque las cifras aumentan al 50% en regiones del oeste del país, una de las zonas más pobres de Asia. 

Las comunidades asiáticas que practican el chhaupadi creen que si las mujeres no son apartadas durante el período menstrual pueden provocar desde desastres naturales hasta enfermedades. Las mujeres también tienen prohibido realizar actividades cotidianas, como tomar un baño o ir a la escuela.

En 2005, la tradición fue prohibida por el Tribunal Supremo de Nepal y en 2017 el Parlamento sumó una ley que estipula que quienes obliguen a una mujer a abandonar su hogar por el chhaupadi serán condenados a tres meses de prisión y a pagar una multa de unos 30 dólares. Sin embargo, los especialistas aseguran que las leyes no son suficientes para frenar esta práctica y es necesario centrarse en la educación de las niñas, jóvenes y mujeres.