Durante este miércoles, el máximo tribunal de justicia decidió acoger el recurso de nulidad presentado por Francisca Díaz y dictó una sentencia que la deja libre de cargos.

La estudiante de derecho fue condenada a 3 años y un día de pena remitida tras haber denunciado una agresión sexual. De manera inédita y ante la indignación de las organizaciones y activistas feministas, la joven fue querellada y sentenciada por acusación calumniosa.

Sin embargo, durante esta jornada todo cambió, cuando la Sala Penal de la Corte Suprema acogió el recurso de nulidad a favor de la joven y dictó una sentencia de reemplazo que en la práctica la absuelve de los cargos. 

La Corte resolvió que no existen motivos para condenar a la joven por haber ejercido su derecho a realizar una denuncia en contra de un asistente de fiscal. Precisamente, el caso despertó preocupación por el rechazo que podría generar en las víctimas de delitos sexuales el acudir a la justicia como Díaz lo hizo. De hecho, el comité de expertas de la OEA expresó su preocupación por el caso.

Gabriel Zaliasnik, uno de los abogados que tomó el caso en representación de la joven, explicó a La Tercera PM que “aquí se intentó usar el proceso penal para amedrentar a Francisca poniendo en duda su testimonio de haber sufrido una agresión sexual. La situación era muy grave pues importaba que en el futuro mujeres violentadas como Francisca temerían declarar ante el Ministerio Público por el riesgo de verse expuestas a una grave pena por supuesta acusación calumniosa”.

Además, el abogado recalcó que el tribunal “ha puesto las cosas en su lugar dictando una inédita sentencia absolutoria”, luego de que la Suprema advirtiera que el Tribunal Oral de Puerto Montt transformó el caso en “un juicio público a la credibilidad de Francisca y no un juicio respecto del contenido de su declaración en la investigación por el delito de violación”.