Durante la mañana de este jueves llegó hasta un cuarte de la PDI, el ex comandante en jefe del Ejército, Juan Emilio Cheyre, quien fue notificado de un nuevo procesamiento en su contra por presuntas violaciones a los derechos humanos que ocurrieron durante la dictadura.

Los hechos ocurrieron durante la estadía de Cheyre en La Serena, en específico, en el  Regimiento de Artillería Motorizado N°2 “Arica”, lugar donde Cheyre era ayudante del coronel (r) Ariosto Lapostol. 

Sin embargo, la causa también incluye a otros dos oficiales de la época, el excomandante del Regimiento Arica, Jaime Ojeda; y el entonces subteniente del mismo recinto, Mario Larenas Carmona.

Según consigna La Tercera, son 24 los ex presos que denuncian que fueron torturados por Cheyre y Lapostol entre el 11 de septiembre y el 25 de noviembre de 1973. Según los testimonios, que están en el procesamiento del magistrado Vicente Hormazábal, hay cinco personas que mencionan el nombre de Cheyre en las torturas que recibieron.

Una de las víctimas, identificada como Nibaldo Pastén Vega, afirma el ex comandante en jefe del Ejército lo golpeó con un arma. “Veníamos atados de las manos desde Ovalle , pero al llegar al Regimiento nos desataron. En ese momento una persona pregunta por mí (…) recibo un golpe con su arma en la boca, un culatazo (…) debido al golpe quedé sangrando de los dientes, pues me sacó dos dientes delanteros, pero tenía que seguir parado. Supe posteriormente que esa persona que me pegó el culatazo era Cheyre”, sostuvo.

Otro de los testimonios corre por cuenta de Nicolás Fuentes Rivera, quien detalla que en el regimiento lo hicieron ingresar a una sala que está a un costado de la guardia donde habían más prisioneros. “En los personal quedé de rodillas con la mano en la nuca, cuando repentinamente veo la presencia del teniente Cheyre y al mirarlo éste me increpó”, cuenta.

Tras esto, Cheyre detectó que el prisionero lo estaba mirando nuevamente, por lo cual ordenó a dos soldados conscriptos que lo sacaran a un patio interior. “En ese momento el teniente Cheyre tomó un palo y comenzó a golpearme en las pantorrillas, parte posterior del muslo, glúteo y espalda”, agrega.

Cabe recordar que este procesamiento corresponde a un nuevo capítulo en materia de derechos humanos para Cheyre, ya que en noviembre pasado fue condenado por el ministro Mario Carroza a tres años y un día de presidio como encubridor de los homicidios de 15 presos políticos después del paso de la Caravana de la Muerte por la capital de Coquimbo.