El presidente del Partido Popular (PP), Pablo Casado, se mostró este jueves partidario de derogar la actual ley del aborto de plazos, aprobada en 2010 por el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, y volver a la de supuestos aprobada en 1985 por el gobierno de Felipe González: “No había ninguna necesidad de cambiar”, dijo Casado.

El líder del PP dijo que más que hacer modificaciones en la actual ley la cambiaría entera, y volvería a la ley que era “de consenso”. La ley de 1985 despenalizó el aborto en tres supuestos: violación, riesgo para la salud física y psíquica de la madre y malformación en el feto –los mismos que contempla le legislación actual en Chile–, mientras que la de 2010, en vigor, permite el aborto libre durante las 14 primeras semanas de gestación.

Casado apeló al “consenso” para justificar su idea de regresar a la norma del aborto de 1985, sin embargo Coalición Popular, las siglas bajo las que se encontraba Alianza Popular, del que emergió el actual PP, llevó a cabo una férrea oposición a la ley y votó en contra de la misma en 1983 en el Congreso, la primera vez que se debatió. Así mismo, interpuso un recurso ante el Tribunal Constitucional que fue aceptado y que provocó que se incluyeran varias enmiendas en el texto.

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El presidente de los populares mezcló el derecho a interrumpir un embarazo no deseado de las mujeres con la forma de financiar el sistema de pensiones en España, que cada vez lo tiene más difícil para asegurar los recursos previsionales: “Creo tenemos que hacer un análisis de que sociedad estamos construyendo y sobre todo, que eso a la izquierda se le da muy mal si queremos financiar las pensiones y la salud, debemos pensar en como tener mas niños y no en como los abortamos“, afirmó. Eso, pese a que los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) muestran que muchas mujeres tienen menos hijos de los que desearían a causa de la precariedad y la falta de estabilidad laboral.

En opinión de Casado, sería mejor dejar de preguntar por la ley del aborto y empezar a hacerlo por ayudas a la maternidad, a la conciliación, a la emancipación, a la vivienda, o ayudas fiscales para tener niños.

Las reacciones

Las polémicas declaraciones de Casado no pasaron desapercibidas. Las primeras en responderle fueron las feministas de la Comisión 8-M, quienes recordaron al Casado, que “las mujeres no queremos ser máquinas de parir obreros” e insistieron en que el feminismo es un movimiento “de largo aliento” que seguirá luchando hasta conseguir que los derechos de las mujeres se respeten.

La Comisión 8M lanzó estas declaraciones en la presentación de la campaña “1.000 motivos hacia la huelga feminista” que se convocó para el próximo 8 de marzo, con motivo del Día Internacional de la Mujer.

Por otra parte, la diputada de Podemos Marea Ángela Rodríguez replicó que “el aborto es un derecho de las mujeres” y no es “ni una política de natalidad ni de conciliación”. La parlamentaria calificó la postura de Casado de “irresponsabilidad”, “llena de mentiras” y de “bulos” que se pueden contrastar en el informe sobre interrupciones voluntarias del embarazo del Ministerio de Sanidad, que es público y cualquiera puede consultar. También negó que el número de abortos haya aumentado con esta ley: “Es absolutamente falso, de hecho los datos confirman que los abortos disminuyen cada año, hay una tendencia a la baja”, aseguró. También la portavoz del partido morado en el Congreso, Irene Montero, rebatió un incremento del número de interrupciones voluntarias del embarazo: “Ningún país en el que el aborto es ilegal se dejan de producir abortos. Más bien al contrario”, afirmó.

Incluso desde la derecha liberal del partido Ciudadanos refutaron las declaraciones de Pablo Casado. El presidente del partido, Albert Rivera, sostuvo que vincular “la caja vacía de las pensiones con la ley del aborto no es lógico” y aseguró que su partido está “cómodo” con la legislación vigente en esta materia.