Durante una charla realizada en Río de Janeiro para el lanzamiento del Plan de Desestatización del Sector Eléctrico, el ministro de Economía de Brasil, Paulo Guedes, hizo un sutil reclamo sobre cierta resistencia del presidente Jair Bolsonaro y de los sectores militares que lo apoyan respecto a su proyecto de privatizaciones.

Según él, sus intenciones de “vender todas las estatales”, como expresó más de una vez durante la campaña electoral, encontró ciertos obstáculos en el gobierno, porque “naturalmente, nuestro presidente y nuestros militares le tienen cariño a algunas de ellas [en referencia a las empresas estatales], las miran como hijos porque ellos las crearon, pero yo les digo que esos hijos huyeron de casa y hoy se volvieron drogadictos”, dijo Guedes.

El tono de la declaración del ministro, considerado el chicago boy del bolsonarismo, también permitió que la prensa especulase sobe esa situación, con cierta inconformidad de Guedes. Durante la campaña, Bolsonaro demostró su apoyo al actual titular de Economía todas las veces que habló sobre deshacerse de todas las empresas estatales. Incluso cuando fue cuestionado sobre si eso sonaba demasiado radical, se justificaba diciendo que “él es quien sabe de economía, yo no sé nada de eso”.

Sin embargo, llama la atención una contradicción en la declaración de Guedes. Habla de la “paternidad” militar sobre las estatales que serían preservadas, aunque, según las informaciones que llegan desde Brasilia, ninguna de las empresas públicas que podrían ser incluidas en el plan privatizador de Bolsonaro, en gran medida debido al lobby militar, fue creada durante el período de la dictadura militar (1964-1985). Se trata de los tres bancos públicos –BNDES, Caixa Econômica Federal y Banco do Brasil– además de la petrolera Petrobras.

Petrobras y Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) fueron creados por el histórico caudillo Getulio Vargas, en los años 50. Vargas fue una figura de trayectoria muy similar a Carlos Ibáñez del Campo en Chile, ya que tuvo un período como dictador y otro como presidente electo democráticamente, pero Petrobras y BNDES fueron iniciativas de su mandato democrático (1951-1954). Los demás bancos son aún más antiguos: Caixa Econômica Federal nació durante el Período Imperial, en 1862, cuando Brasil era gobernado por el emperador D. Pedro II, nieto del fundador del Banco do Brasil, el más antiguo del país y creado por el monarca portugués D. João VI durante el Período Colonial, en 1808. En ese entonces, la Familia Real portuguesa se encontraba instalada en Río de Janeiro, tras huir de Lisboa a causa de las invasiones napoleónicas.

Curiosamente, muchas de las estatales que sí son obra de la dictadura militar son algunas de las pequeñas empresas eléctricas regionales que están incluidas en el Plan de Desestatización del Sector Eléctrico, que fue justamente lo anunciado por Guedes este viernes y que, al parecer, no contó con ninguna resistencia del presidente Bolsonaro ni de los militares que lo apoyan.

Al final del evento, Guedes concluyó su presentación tratando de involucrar a las estatales a lo que llama de “la vieja forma de hacer política”.

“La vieja política ha muerto. No sabemos cuál es la nueva, pero sabemos que la vieja política ha muerto. Las empresas estatales no van a alimentar más aquella forma antigua de hacer política”, aseveró. El ministro cerró el evento sin dar entrevistas a la prensa.