La isla de Nueva Zembla, en Rusia, fue invadida por más de 50 osos polares ya que el deshielo del Ártico los obliga a pasar más tiempo fuera del hielo buscando comida. Con motivo de la invasión, las autoridades decidieron declarar la zona en estado de emergencia.

Según explican las autoridades, hay una gran acumulación de osos polares alrededor de zonas pobladas desde diciembre de 2018. Por ejemplo, en el área del asentamiento urbano Belushya Gubá se registró la presencia de 52 animales, cuando lo usual es encontrar entre 6 y 10 osos polares.

Los habitantes relatan que han despertado con los mamíferos merodeando en los juegos de niños, las viviendas y trabajos.  Según la jefa de la administración local, Aleksandr Minayev, unas 3.000 personas viven en la isla y tienen “miedo de salir a la calle”.

Según Minayev, hay casos de comportamiento agresivo de estos animales salvajes: ataques a personas e ingreso a edificios; los residentes se arriesgan a ser multados e incluso encarcelados, ​​si intentan disparar a los osos en peligro de extinción.

El Servicio Federal para el control del Uso de los Recursos Naturales, denegó la autorización para disparar a los animales más agresivos, mientras que las autoridades en conjunto con especialistas, esperan solucionar este problema sin el uso de armas. Como medida momentánea, un equipo de especialistas fue enviado para ofrecer asesoramiento a los residentes en caso de que se enfrenten a un ataque de un oso.

En el Ártico, es esencial para los sistemas climáticos mundiales, desde 1979 hasta el final del verano de 2014 se ha reducido en un 40 % el área cubierta por el hielo marino, disminuyendo entre 3,5 y 4,1% en promedio por década, afectando directamente los patrones climáticos del planeta y la circulación de los océanos. Además de aumentar 19 cm el nivel del mar desde 1901.

Algunos estudios prevén que para 2050 la región ártica no tendrá hielo marino durante el verano, ya que el ecosistema ártico  se calienta más del doble de rápido que el resto de las regiones del mundo. Este calentamiento de llama “amplificación ártica” y puede originar patrones climáticos que provocan climas extremos con mayor frecuencia.

Según el estudio de Greenpeace “Lo que pasa en el Ártico no se queda en el Ártico”, publicado en junio de 2016, el Círculo Polar Ártico supone alrededor del 6% de la superficie terrestre, pero no cuenta con ninguna protección internacional legalmente vinculante.

El caso de los osos polares en Rusia, no es el único en el último tiempo que demuestra los cambios de temperatura en el mar con motivo del calentamiento global.

En las costas de la ciudad de Hadera, ubicada al norte de Israel, hay una invasión de tiburones rodeando una fábrica de energía térmica, la cual con sus turbinas aumentó la temperatura del agua en 10º, volviéndola más agradable para los tiburones, pero no por ello resulta ser el hábitat más apto para su desarrollo, ya que los animales marinos del Mediterráneo se encuentran en un estado de conservación delicado por la contaminación de su hábitat natural y la sobrepesca, reduciendo la población de tiburones en un 90% comparada a la población en 1950.

Puedes revisar acá imágenes de los osos polares en Rusia:

 

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Вот ещё вам немножко медвежат из реальной жизни😁

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