Según cifras de la Policía de Investigaciones (PDI), en 2016 había un decomiso de 113.292 dosis al año y en el 2018 se realizaron 885.745 decomisos.

A la vez, datos de Naciones Unidas indican que hay 800 tipos de drogas sintéticas en el mundo, de las cuáles, solo 40 tipos han llegado a Chile, siendo equivalente al 5% de las variedades. 

Estas drogas tienen este nombre ya que no provienen de fuentes no naturales y son producidas en laboratorios, siendo sustancias psicoactivas que cuentan con una molécula base sobre la que se construyen múltiples familias de drogas que se modifican según las normativas de los países.

El jefe del Departamento de Investigación de Sustancias Químicas Controladas (Disuq) de la PDI, el comisario Patricio Navarro, explicó a La Tercera que las drogas que han ingresado se han vuelto un problema de consideraciones por su masividad y por la cantidad de decomisos. En 2013 comenzaron a instalarse nuevas sustancias psicoactivas que estructuralmente eran similares a las sustancias controladas por los convenios internacionales de drogas, pero con modificaciones que las volvieron sustancias no controladas.

Para eludir controles al momento de ingresar las drogas, Navarro explica que se mantienen los componentes que les interesan y se agregan otros para que sean diferentes, pero mantienen la estructura base responsable de los principales efectos.

En Chile, el todo de la sustancia es más importante que las características de sus componentes por separado. Por lo tanto, tiene que estar especificado con nombre y detalle en la norma para ser considerada una sustancia ilícita. Esto ha hecho que los sistemas de fiscalización de drogas en el mundo generen nuevas y diferentes herramientas legales para hacer frente al aumento explosivo del tráfico de drogas.

Actualmente, en Chile no hay una campaña ni políticas públicas que eduquen efectivamente sobre los efectos, las variedades y las complejidades de las diversas drogas sintéticas que existen y que han llegado al país, siendo las campañas preventivas enfocadas en su mayoría al consumo de marihuana, alcohol y pasta base. 

Una de las drogas sintéticas más frecuentes en el mercado es el éxtasis, siendo Holanda su principal productor. Su masividad se explica ya que hay muchas personas elaborando este tipo de droga. Según el Análisis del Mercado de drogas sintéticas de 2017 elaborado por la ONU, la prevalencia y el uso de drogas como el LSD ha crecido en un 0,2% en 2012 a un 0,4% en 2015.

Como una forma de instaurar el tema y frenar la desinformación latente por el tabú que existe sobre el consumo de drogas, en 2017 la productora holandesa BNN-VARA creó el programa “Drugslab” el cual está orientado a jóvenes y explica los efectos de diversas drogas siendo probadas por sus protagonistas en un ambiente didáctico, científico y pedagógico con el fin de acercar la información, haciendo un llamado al autocuidado.

En su canal de Youtube explican que: “Drugslab es un canal educativo de YouTube sobre las drogas. En este canal de YouTube tomaremos las drogas que quieres que probemos. Lo hacemos en nombre de la ciencia para que podamos mostrar cuáles son los efectos de las drogas en el cuerpo humano (…) El siguiente espectáculo tiene un propósito educativo en cuanto al uso de las drogas y los efectos del uso de éstas. No es nuestra la intención alentar a las personas a consumir drogas. Los hechos vistos en este espectáculo son realizados por profesionales o bajo la supervisión de profesionales.”

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