“El presidente del Parlamento es responsable de la conducta de los diputados escoceses en la Cámara. Él ha indicado que, aunque la situación aún no se ha producido, siempre apoyará a cualquier madre que desee amamantar en la Cámara”. Así se expresó este lunes un portavoz de la Cámara escocesa sobre la posibilidad de que las diputadas que hayan sido madres y necesiten alimentar a sus bebés puedan hacerlo durante los debates del Parlamento escocés.

En una carta remitida al Comité de Normativa, el presidente de la Cámara, Ken Macintosh, respondió que apoyará la petición que se le hizo para permitir que las mujeres que lo deseen puedan llevar y alimentar a sus hijos durante las sesiones.

Escocia aprobó en 2004 una ley que impulsó la laborista Elaine Smith, según la cual es ilegal prohibir que las mujeres amamanten en público. Sin embargo, la definición de “lugar público” no precisaba paradójicamente si incluía también la Cámara. De ahí que el comité parlamentario pidiese a Macintosh “una disposición específica para garantizar que los miembros con responsabilidades de cuidado infantil, en particular las madres lactantes, pudieran participar en los asuntos de la Cámara” y “se les permita amamantar” en ella “si es necesario”.

El comité que establece las normas de la institución más importante de Escocia ha pedido también que se mejoren otros aspectos para que haya “suficiente flexibilidad” en la forma en que los diputados pueden usar la guardería del Parlamento para que se “facilite su participación” en las tareas de la Cámara.