Alrededor de 380 pastores, ministros, diáconos y voluntarios de la Iglesia Bautista del Sur en Texas y otros estados de EE.UU., fueron acusados por abusos sexuales en los últimos 20 años. Las víctimas ascienden a más de 700 personas.

Esta institución es la más grande entre las religiones protestantes de EE.UU., y según detallan los medios imternacionales, gran parte de las víctimas pertenecían a iglesias de Texas.

Se reveló también que más de 100 de las personas acusadas aún forman parte de la congregación y que al menos 35 pastores apuntados por conductas sexuales inadecuada fueron aceptados luego en distintas iglesias, puesto que los líderes de la congregación no advirtieron a otras autoridades. Otra parte, cumple condena en cárceles estatales y federales.

Muchas de las víctimas recibieron el rechazo de sus iglesias e incluso a algunas personas se les pidió que perdonaran a sus abusadores. Los líderes de la congregación han sido acusados de ocultar u obstaculizar las denuncias en el momento en que fueron presentadas.

“Estoy devastado por las revelaciones de hoy. Las voces en ese artículo deben ser escuchadas como una advertencia de Dios, que reclama arrepentimiento por parte de la iglesia”, comentó el presidente de la Convención Bautista del Sur, J.D. Greear sobre la investigación de Houston Chronicle y San Antonio Express-News.

Gran parte de los afectados son niños y adolescentes que recibieron abusos en repetidas ocaciones. Algunas de las víctimas tenían tres años de edad y fueron atacadas en las oficinas de los pastores durante actividades en la iglesia.