El presidente venezolano, Nicolás Maduro, aseguro en el medio mexicano La Jornada, en una entrevista realizada el pasado 5 de febrero, que en caso de que Estados Unidos apueste por intervenir militarmente su país, como Donald Trump contempló hace unos días, “Venezuela se convertiría en un Vietnam en América Latina”. El mandatario aseguró también que Venezuela está “moralmente preparada para rechazar las amenazas del uso de la fuerza” y agregó que el país se preparó “con el concepto de guerra de todo el pueblo, guerra de resistencia, para dar una respuesta contundente a cualquier posibilidad de agresión militar”.

Sin embargo, se mostró partidario de que esto “no suceda nunca”, que “reine la paz”, e insistió en su llamado al diálogo: “Sí al diálogo, sí al diálogo y sí al diálogo. Más temprano que tarde, con la ayuda del gobierno de México, de Uruguay, de los 14 gobiernos del Caribe en el Caricom, de Bolivia, del grupo de contacto de la Unión Europea –y ojalá también del Vaticano– vamos a sentarnos en una mesa de diálogo.”

Preguntado sobre si las milicias que, según el propio Maduro, reúnen a dos millones de integrantes, tienen control directo de las armas, el presidente respondió afirmativamente y detalló que la Fuerza Armada Nacional Bolivariana tiene cuatro componentes: el Ejército Bolivariano, la armada bolivariana, la Aviación Militar Bolivariana y la Guardia Nacional Bolivariana, que es una fuerza de orden público. “Además, el comandante Chávez creó la Milicia Nacional Bolivariana como un quinto elemento que fortalece e integra a los cuatro componentes constitucionales”, añadió.

Sobre estos últimos, precisó que está compuesta por 1.600.000 ciudadanos y ciudadanas organizados en “unidades de defensa popular”, que agrupan a un número de 20 o 30 milicianos por territorio. “Tienen entrenamiento militar, tienen plan operativo, saben qué hacer en cualquier escenario. Y, además, tienen acceso, y cada vez van a tener más acceso, al sistema de armas nacionales”, aseguró. En este sentido, resumió: “Venezuela cuenta con 2 millones de milicianos y milicianas integrados para una guerra de resistencia, una guerra de todo el pueblo, que le haría insufrible, le haría un infierno a una fuerza invasora que se meta en Venezuela”.

Maduro desmintió que los llamados colectivos sean grupos paramilitares, como señala la oposición, y explicó que son una forma de organización popular voluntaria, “extrapartidista del movimiento popular, muy propia de la revolución bolivariana”. Relató que la mayoría de estos colectivos están en el área productiva, empresarial, agroproductiva; en el área de la cultura, “de la resistencia cultural”, de la música, del arte, del muralismo, y la política.

“La derecha tiene mucho miedo a los colectivos porque son grupos muy revolucionarios, muy radicales”, dijo, luego, pero, aseguró que son gente “muy honesta”. Sin embargo, reconoció que puede existir “uno o dos colectivos […] que de pronto estimule el entrenamiento para la defensa nacional”.

El presidente venezolano, que señaló que el objetivo de EE.UU. es el petróleo venezolano, fue enfático en subrayar, nuevamente, que la Fuerza Armada Nacional Bolivariana no se va a romper. “Estando en contacto directo con los soldados venezolanos, que hoy están más unidos que nunca”, dijo.