A la fecha, un 40% de las especies está en riesgo de desaparecer, mientras que otro 1/3 de las especies están en peligro, lo que podría ocasionar un colapso de los ecosistemas del planeta Tierra.

Este balance fue posible gracias al estudio “Worldwide decline of the entomofauna: A review of its drivers” (Declive mundial de la entomofauna: una revisión de sus impulsores), publicado en la revista Biological Conservation.

El informe recalca la importancia de la vida de los insectos en los ecosistemas interconectados y en su impacto en la cadena alimentaria, ya que representan alrededor del 70% de todas las especies del reino animal. 

Las poblaciones de insectos alrededor del mundo están disminuyendo su población considerablemente debido al uso de pesticidas, la pérdida de hábitat por conversión a la agricultura y la urbanización intensiva. Esto podría tener efectos catastróficos en el planeta, advierte el informe publicado en enero recién pasado.

Su autor principal, Francisco Sanchez-Bayo, de la Escuela de Ciencias de la Vida y del Medio Ambiente de la Universidad de Sydney, calificó el estudio como el primer examen verdaderamente global del tema. El informe fue co-escrito por científicos de las universidades de Sydney y Queensland y la Academia de Ciencias Agrícolas de China.

Para concretarlo, analizaron 73 informes históricos de disminución de insectos en todo el mundo, en donde se observó el declive de insectos durante las últimas tres décadas, situando las razones principales en el siguiente orden: pérdida de hábitat, conversión a agricultura intensiva, urbanización, contaminación (por pesticidas sintéticos y fertilizantes), factores biológicos (patógenos y especies introducidas) y por último, el cambio climático. Este factor tiene el último lugar en la lista ya que afecta a una minoría de especies en climas más fríos y en entornos de zonas templadas y en regiones tropicales.

En la investigación, sus autores señalan que “se necesita urgentemente un replanteamiento de las prácticas agrícolas actuales, en particular una reducción seria en el uso de pesticidas y su sustitución por prácticas más sostenibles y basadas en la ecología, para retardar o revertir las tendencias actuales, permitir la recuperación de poblaciones de insectos en declive y salvaguardar los servicios ecosistémicos vitales”.

El jefe del equipo de Entomología de la Universidad de Helsinki (Finlandia) Pasi Sihvonen, dijo que “no podemos seguir viviendo como lo estamos haciendo hasta ahora. La naturaleza nos está mostrando de distintas formas que nuestro modo de vida debe cambiar (…) El hecho de que nuestra existencia depende de los insectos debería ser lo suficientemente alarmante, nuestra producción de alimentos depende de ellos”.