Pronto cumplirá un año de que la cantante María Jimena Pereyra y la kinesióloga Tania García se dieron el sí en un acuerdo de unión civil (AUC) en Coquimbo acompañadas de sus familiares y amigos. Una fecha que no olvidará ninguna de las dos, sobre todo tras las duras dificultades que ambas han tenido que enfrentar para superar el cáncer que afectó la vida de la artista. Precisamente los problemas de salud fueron uno de los motivos que llevó a la pareja a dar un paso adelante en su relación.

Así lo explicaron ambas en una entrevista con “Nueva Mujer”, donde contaron la importancia de esta decisión para que Tania pudiera “tener el permiso” para tomar decisiones en caso de que Jimena no pudiera, considerando, además, que sus familia viven fuera de Chile.

La pareja explicó sus cinco intentos por embarazarse a través de reproducción asistida: “Ha sido difícil, son muy pocas las probabilidades”, afirmó Tania. Sin embargo, si una de las dos se embarazara, pese a estar formalmente “unidas” por el AUC,  no podrían ser reconocidas  ambas legalmente como madres. Además, la ley chilena tampoco permite, aún, la adopción homoparental: “Es injusto que debamos irnos para cumplir este anhelo. Es necesario que avance la ley. Las lesbianas existimos, ya no es algo que se esconde detrás de las casas”, lamentó Tania en la entrevista.

Sobre los crímenes homófobos en Chile, como el que se cometió en 2016 en contra de Nicole Saavedra, que sigue impune hasta hoy, la discriminación por orientación sexual y las dificultades de “salir de clóset”, Jimena explicó que es una realidad cercana a ellas porque tienen “muchas amigas” cuyos padres o compañeros de trabajo no saben que son lesbianas. Por eso, Tania opinó que para romper con los prejuicios, “hay que hablar, que todos se enteren”.

Ambas coincidieron en la importancia de hacer pública su relación y reconocieron que luego de difundir su AUC tomaron conciencia del impacto de “abrir espacio a este tema” porque empezaron a recibir mensajes de agradecimiento de mujeres a las que “eso las ayudó a contarles [a sus familias] acerca de su orientación sexual”, dijo la Kinesióloga.

La pareja, que reconoció que su principio no fue fácil debido a la diferencia de edad –se llevan 15 años–, llamó a no tener miedo ni “pedir permiso” para amar. “Que todos sepan que estamos juntas, no tenemos por qué ocultarnos”, manifestó la kinesióloga. “No soporto que digan: ‘¿Ella es tu amiga?’. Yo siempre respondo: ‘No, es la mujer que amo’. No me importa si me echo a todo el mundo encima”, cerró Tania.