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Celestino Córdova y su nueva ofensiva judicial: “Puede rescatar mi inocencia y a eso me aferro” Celestino Córdova y su nueva ofensiva judicial: “Puede rescatar mi inocencia y a eso me aferro” FOTO:HECTOR ANDRADE/AGENCIAUNO

Celestino Córdova y su nueva ofensiva judicial: “Puede rescatar mi inocencia y a eso me aferro”

Por / 29.05.2017

Cuatro años después de los hechos, el machi Celestino Córdova sigue siendo el único condenado por el atentado al fundo de los Luchsinger la madrugada del 4 de enero de 2013. En sus primeras declaraciones a la prensa desde que fuera detenido, Córdova insiste en su inocencia, critica la labor de la Fiscalía y entrega detalles de una nueva ofensiva judicial, con la que busca reabrir su caso.

La última oportunidad judicial de Celestino Cerafín Córdova Tránsito (36) pende de un hilo. Apoyándose en las contradicciones de las declaraciones de Carabineros frente a la transcripción de sus comunicaciones radiales de ese día, las nulas gestiones de Fiscalía por determinar el origen de la bala de 35 milímetros que lo hirió y la sistemática filtración de antecedentes a la prensa es que el abogado de Celestino Córdova, Jorge Guzmán, interpuso en julio pasado una querella contra quienes resulten responsables por lesiones graves y obstrucción a la investigación, así como en contra de los fiscales Alberto Chiffelle, Luis Arroyo y dos detectives de la PDI, por violación del secreto de la investigación.

La querella de Celestino Córdova quedó a cargo del Fiscal Regional de Los Ríos, Rafael Mera Muñoz, quien se ha negado a entregar la prueba fundamental para el caso, los registros de consumo de munición de Werner Luchsinger Lemp, que podría establecer con certeza algo que hasta el momento no está probado: si la bala que hirió a Celestino fue disparada por los Luchsinger o por otra persona aún por identificar.

Tras meses de tramitación en la más absoluta reserva, la querella tendrá una única audiencia este jueves primero de junio. En ella se decidirá si se cierra la investigación sin solicitar nuevos antecedentes o diligencias, tal como lo solicita la Fiscalía, o se pesquisan los reclamos del machi. A través de un cuestionario enviado por El Desconcierto, Celestino Córdova asegura que su caso no se investigó y que seguirá intentando demostrar su inocencia.

Según la prensa abandonaste el colegio siendo adolescente cuando sentiste el llamado para ser machi. ¿Cómo fue ese proceso y qué enseñanzas te dejó?

Estuve en el colegio hasta primero medio, en la escuela La Granja de Cajón, comuna de Vilcún. Sentí el llamado de machi aproximadamente a los 7 años,a través del pewma y otras comunicaciones espirituales. Mi padre era un respetado zungumachife de la zona y me supieron guiar hasta convertirme en machi. De mis enseñanzas aprendí a respetar siempre la espiritualidad, buscando el equilibrio diariamente, pidiendo por el bienestar de todos los seres de todas las dimensiones existentes.

¿Cuál es tu rutina cotidiana como machi? 

Estando libre mi rutina obedecía a atender pacientes, sea en mi rewe o en las casas o comunidades donde me solicitaran hacer machitun u otra ceremonia. Aquí en la cárcel estoy limitado como machi, por lo que estamos con los presos mapuche buscando dialogar con Gendarmería para poder ejercer nuestra espiritualidad como mapuche al interior de la cárcel.

Desde tu detención has sostenido tu inocencia. ¿Cómo llegaste al lugar de los hechos ese 4 de enero de 2013? 

Efectivamente, soy inocente. Por lo demás, por mi calidad de machi nunca jugaría con una situación de esta naturaleza. Di mi versión en la fiscalía: esa noche estaba haciendo una renovación espiritual después de una larga ceremonia y me dirigía al Rawe Winkul como me guiaron los pewma; en el camino hacia allá, me llegó una “bala loca”, y de ahí me detuvieron.

Fuiste condenado a 18 años en 2014. ¿Cómo tomaste la decisión de abrir la arista no resuelta de tu herida a bala y apostar por la reapertura del juicio? 

Cuando recibí la sentencia de 18 años de condena, sentí una gran decepción del Poder Judicial; dejé de creer en el sistema. Sin embargo, nunca perdí la fe en el feyentun (creencia en nuestra espiritualidad mapuche) que me llevaba a pensar que siempre habrían oportunidades de sacar la verdad. De la bala que recibí nunca nadie asumió la responsabilidad ni tampoco por investigar con seriedad el atentado a los Luchsinger, nadie me tomó en cuenta. Entonces se presentó una oportunidad y decidí tomarla, por difícil que fuera.

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Celestino Córdova durante la lectura de su sentencia / Agencia UNO

Las pruebas, el juicio y la prensa

“Esto se trata de la reivindicación de tierras y no voy a hablar”. Esas fueron, según la Fiscalía, las primeras palabras del machi Celestino cuando lo detuvieron en las cercanías del fundo Granja Lumahue con la casa patronal de los Luchsinger aún humeando. Esa escueta declaración y el anuncio de que estaba encapuchado al momento de la detención se sumaron a la herida de bala que tenía en el abdomen para configurarlo, a ojos de una opinión pública conmocionada, como el culpable de la muerte del matrimonio Luchsinger Mackay.

Sin embargo, en las transcripciones de la Central de Comunicaciones (Cenco) de Carabineros de ese día, a las que accedió este medio, se lee cómo los efectivos que encontraron a Córdova lo describieron detalladamente, sin mencionar una capucha. También se puede ver cómo, contrariamente a lo conocido en la prensa, el hoy condenado machi se identificó e incluso dio el nombre de su comunidad apenas fue aprehendido.

En la querella señalas que fueron Carabineros quienes te “encapucharon” y que es falso que no te identificaste. ¿Cómo te encontraron y qué hicieron los Carabineros? 

Señalé que pudieron haber sido las dos personas que me encontraron pidiendo auxilio en el camino, que andaban con casco. Estas personas me preguntaron mi nombre y me identifiqué por completo, señalando incluso mi domicilio. Sin darme tiempo de seguir hablando, estas dos personas me comienzan a golpear. Por la bala en mi tórax y el ataque inesperado de estas personas, quedé en estado de shock, y tengo recuerdos borrosos de lo que pasó después hasta el hospital.

¿Conoces a alguno de los once imputados del juicio actualmente en curso? 

R: A mi hermano obviamente que sí. Al resto ubico a algunos nada más, porque son de nuestro territorio Truf Truf wenteche.

Celestino Córdova Tránsito

De la bala que recibí nunca nadie asumió la responsabilidad ni tampoco se investigó con seriedad el atentado a los Luchsinger, nadie me tomó en cuenta.

- Celestino Córdova Tránsito

A mediados de febrero, según la Fiscalía, tú habrías “amenazado” a Luis Tralcal, versión que fue difundida en los medios añadiendo que habías acusado que te habían dejado “solo” y por eso serías el único condenado. También han difundido que tendrían diferencias anteriores sobre las estrategias de lucha de los mapuche. ¿Es cierto lo difundido en la prensa?

La vida de todos los seres vivos depende de los espíritus del orden natural. Por lo tanto, no soy quien para amenazar a nadie. Del otro punto, como autoridad mapuche, tengo el deber de recomendar las buenas obras que se deben hacer en la vida y por la lucha en defensa de la naturaleza, donde mi postura es que no se debe avanzar con resentimiento. Lamentablemente se ha malinterpretado mi posición. Sobre las amenazas, hay una investigación en curso, pero la información que sale a la prensa siempre se manipula en contra de uno.

En la querella citas la filtración inmediata de tu declaración a revista Qué Pasa, apuntando a un ex periodista de la unidad de comunicaciones de la Fiscalía. ¿Crees que en el caso Luchsinger Mackay ha habido manipulación de la información pública?

La Fiscalía no ha cumplido con seriedad su rol de investigar. Cuando me investigaron, sólo se centraron en buscar mi condena, y ni siquiera investigaron el tema del balazo, que podría haber afirmado mi inocencia en su momento. En el juicio de mi hermano se ha visto que sólo han perseguido a gente mapuche, no se interesan por otra línea. Cuando me tomaron declaración, la filtraron al minuto sin respeto por sus propias leyes. Eso demuestra que no buscan investigar seriamente, hacen lo que les parece. Este debería haber sido un juicio penal, pero terminó siendo un juicio político, usándome como excusa para justificar la existencia del terrorismo mapuche. Y la prensa no ha contribuido mucho; he intentado poder dar a conocer mi postura por medios independientes y locales pero me lo han impedido por muchas formas a través de Gendarmería.

En la audiencia del 1 de junio se juega la posibilidad de demostrar su inocencia. ¿Cuáles son las principales pruebas que sostiene tu defensa?

La bala que me impactó esa noche nunca se encontró, pero sí quedaron sus rastros en mi cuerpo. Cuando los analizaron, las pruebas determinaron que esa bala estaba revestida de cobre. Por su parte, los peritajes de la fiscalía establecieron que las balas que utilizaba Werner Luchsinger en su pistola estaban revestidas de níquel. Eso hacía imposible que él me hubiera disparado; sin embargo, el tribunal dijo que se encontró un cartucho vacío al lado del difunto, que pudo haber tenido otras balas, y esa duda me condenó. Por lo mismo, busco saber qué había en esas otras balas: si fueran igualmente de níquel, querrá decir que él no me pudo haber disparado. Y de esas balas tienen que haber registros, toda arma y munición se identifica en un Registro de la DGMN, y se puede saber si me disparó él o no. Es una prueba difícil de conseguir y supone dar una pelea judicial con todo en contra, pero en algún punto puede rescatar aún mi inocencia, y de eso me aferro.

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