Cerrar
Miguel Crispi y su paso por el Mineduc: “Muchos creen que yo era el más poderoso de los asesores, una especie de Rasputín” Miguel Crispi y su paso por el Mineduc: “Muchos creen que yo era el más poderoso de los asesores, una especie de Rasputín” / Foto: Matías Adonis

Miguel Crispi y su paso por el Mineduc: “Muchos creen que yo era el más poderoso de los asesores, una especie de Rasputín”

Por / 18.05.2017 Fotografía: Matías Adonis

El ex asesor del Ministerio de Educación emprende un nuevo desafío político: Ser un diputado más en la eventual bancada del Frente Amplio. Desde La Florida, Crispi recibe a El Desconcierto para hablar de su candidatura, su polémico paso por el gobierno y el futuro del joven conglomerado. "No tenemos que tenerle miedo a la posibilidad de ser gobierno", dice.

A sus 32 años, y pese a mantenerse siempre alejado de las cámaras y de la primera línea, el currículum político de Miguel Crispi ya tiene varios hitos. Su primera experiencia fue presidir la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica con la Nueva Acción Universitaria, movimiento que fundó y con el que le propició una inédita derrota al gremialismo. 

Entonces, siendo militante del Partido Socialista, tal como su madre Claudia Serrano -ex ministra del Trabajo del primer gobierno Michelle Bachelet-, conoció a un joven Giorgio Jackson al intentar convencerlo de que sume a su movimiento universitario. El hoy diputado terminaría como una de las figuras de las revueltas estudiantiles de 2011 y formaría, junto a Crispi, el movimiento Revolución Democrática (RD). El mismo que hoy, tras intensas semanas de recolección de firmas, se posiciona como uno de los partidos políticos más grandes del país con más de 30 mil militantes y que mira expectante la increíble arremetida que ha tenido su candidata presidencial Beatriz Sánchez en las encuestas.

Miguel Crispi fue uno de los principales impulsores en Revolución Democrática de la “colaboración crítica” con la Nueva Mayoría. Hoy, alejado del gobierno, el ex asesor de Nicolás Eyzaguirre y Adriana Delpiano en el Ministerio de Educación da un nuevo salto a la primera línea política al asumir una candidatura a diputado por el distrito 12 (La Florida, Puente Alto, La Pintana, Pirque y San José de Maipo). En conversación con El Desconcierto, habla por primera vez de su controversial paso por el Mineduc, de los desafíos de Revolución Democrática, del Frente Amplio y de la posibilidad, cada vez más real -según él- de ser gobierno el próximo año.

12345

Presidente FEUC 2009 por la Nueva Acción Universitaria.

Fue coordinador del Área de Jóvenes de la Fundación Dialoga, ONG creada por Michelle Bachelet antes de partir a ONU Mujeres.

En 2012 renuncia oficialmente al Partido Socialista para fundar, junto a otros dirigentes estudiantiles, Revolución Democrática.

En 2014 asume como asesor del Ministerio de Educación en el segundo gobierno de Michelle Bachelet. Estuvo con Nicolás Eyzaguirre y Adriana Delpiano. Renunció en 2016 para abocarse a la construcción del Frente Amplio.

Asume como precandidato a diputado por el distrito 12 (La Florida, La Pintana, Pirque, Puente Alto, San José de Maipo).

MCrispi 2.1 foto

"De la izquierda tenemos que dejar de lado eso de que solo con nuestras consignas vamos a cambiar Chile".

– Eres candidato en un distrito donde conviven figuras tan distintas y con un apoyo tan grande como Camila Vallejo y Manuel José Ossandón. ¿Cómo enfrentas eso?
– En verdad quienes roncan en este distrito es la derecha más clientelar y populista. Está la de Ossandón y Codina, que ojo, que si ves Puente Alto ves que se ha modernizado y uno desde la izquierda no puede hacer como que se las sabe todas.

– Sobretodo si tienen 80% de apoyo…
– Claro, o sea, algo pasa ahí. Y no podemos ser tan ciegos y arrogantes de decir que ahí hay puras políticas clientelares. Algo pasa en la gestión del municipio, en su eficiencia y ahí ellos tienen un check y la gente lo valora. También está la derecha clientelar pero liberal de Carter, que igual gana elecciones. Y por otro lado está La Pintana, donde no vota nadie y no tenías a la derecha, sino a Pavez, alcalde PPD, con un nivel de corrupción altísimo y que fue derrotado por una dirigenta social de la DC. Y si uno conversa con la gente de allá también están con mucho ojo, porque han perdido toda la confianza. Desde el mundo de la izquierda tenemos que dejar de lado que solo con nuestras consignas, nuestras lecturas vamos a cambiar Chile, tenemos que darnos cuenta de que hay muchos sectores en el país donde han sido otros los que han primero despolitizado y que luego los que quedan participando votan por estos personajes.

Miguel Crispi

"Hace 3 meses la discusión era que el Frente Amplio le iba a quitar votos a la Nueva Mayoría, hoy la discusión es que parece que Beatriz Sánchez puede ser presidenta. Nos dicen que no estamos capacitados y eso es una falacia. ¿Qué edad tenía Andrés Zaldívar cuando estuvo a cargo de la reforma agraria?".

- Miguel Crispi

– ¿Qué te diferencia de los otros candidatos del Frente Amplio en el distrito? De Nihmy Carvajal de RD, Karina Oliva de Poder, Andrea Salazar del MA…
– Mira, podríamos entrar en esa dinámica, yo tengo un referéndum interno e incluso podría ocupar esta tribuna para ganar puntos. Pero no, nuestro desafío como Frente Amplio es hacernos cargo de las cosas que nos hacen una fuerza común: por qué somos mejores que la lista de la Nueva Mayoría, por qué somos mejores que la derecha. Esa es la pregunta que tenemos que responder y la dinámica de tener listas más amplias nos da esa ventaja. Nuestro esfuerzo tiene que estar en que no tenemos que tenerle miedo a la posibilidad de ser gobierno. Y si queremos ser gobierno, necesitamos una bancada parlamentaria lo más amplia posible. Nuestra energía no puede estar en diferenciarnos entre los del Frente Amplio, yo tengo que diferenciarme de las otras listas y sobre todo convocar a la gente que no está participando a sumarse, porque la posibilidad de que nosotros seamos gobierno hoy día existe. Hace 3 meses la discusión que el Frente Amplio le iba a quitar votos a la Nueva Mayoría, hoy la discusión es que parece que Beatriz Sánchez puede ser presidenta. Nos dicen que no estamos capacitados y eso es una falacia. ¿Qué edad tenía Andrés Zaldívar cuando estuvo a cargo de la reforma agraria? Y antes este tema de los doctorados no existía, era voluntad política y convicción. Si nos lo proponemos, podemos ser gobierno y un buen gobierno para los chilenos y chilenas.

– ¿Qué te liga a ti personalmente a estas comunas?

– Mi espacio de militancia en Revolución Democrática es en La Florida.

– Pero no eres de acá ni viviste acá...
– No.

– Se te criticó mucho después de la entrevista en El Mercurio, la foto en La Florida, siendo que tú no eres de la comuna.
– Esa foto es en la Villa O’Higgins. Ahí vive uno de nuestros compañeros de militancia, ahí hicimos un conversatorio en salud, ahí hicimos una reunión con el centro cultural de desarrollo, así como en otros sectores del distrito. Nosotros estamos haciendo un trabajo territorial de poder recuperar vínculos con la ciudadanía y efectivamente el tema de no vivir en el espacio local puede incidir. Pero ahora tenemos distritos mucho más grandes que antes, creo se diluye un poco eso. La gente espera que uno conozca el territorio. Obviamente no es mi fuerte el no vivir en La Florida, pero lo que la gente castiga es que uno no conozca el territorio, no conozca a la gente, sus problemas, las falencias de cómo opera el Estado. Y en eso nosotros como Frente Amplio tenemos que apostar a ganar con la gente, a proponerle un proyecto de salida al neoliberalismo y eso implica, por ejemplo, que yo sea candidato en este distrito.

MCrispi 6.1 foto

"Nombrame otro asesor que sea responsable de una política (...) Quienes tienen responsabilidad política son los presidentes y los ministros".

Crispi fue uno de los principales impulsores de la estrategia de la “colaboración crítica” de Revolución Democrática con el gobierno de la Nueva Mayoría. Tras esto, Giorgio Jackson fue electo diputado por Santiago gracias al pacto por omisión con los partidos de gobierno y el propio Crispi se transformó en asesor directo de Nicolás Eyzaguirre en el Ministerio de Educación.

La alianza no formal duró hasta 2016, cuando deciden cortar toda relación con la Nueva Mayoría y abocarse a la construcción del Frente Amplio. Hoy, Crispi repasa los mitos respecto a su rol en Educación y de las enseñanzas que les dejó trabajar en el gobierno.

– ¿Qué autocrítica te haces del paso por el Mineduc y la colaboración crítica con la Nueva Mayoría?
– Parece que muchos creen que yo era el asesor más poderoso de la historia de los asesores políticos de la Concertación y Nueva Mayoría. Una especie de Rasputín de los asesores. Y eso no es cierto, tal vez un error fue no haber tomado distancia de esa historia, de que se construya un relato que no es. Nómbrame otro asesor político que sea responsable de una política. La Constitución de Lagos no es responsabilidad de Ottone, es responsabilidad de Lagos. Quienes tienen responsabilidad política son los presidentes y los ministros. Creo que es un juicio desproporcionado respecto de la realidad, no funcionan así los gobiernos. Yo como asesor tenía que pedirle a la señora Ángela, la misma secretaria que ha estado por años en el ministerio, que me diera una audiencia con Eyzaguirre o con la ministra Delpiano. Se ha construido una cosa que no es cierta. Y lo segundo es que nosotros como Revolución Democrática tomamos una decisión basada en el compromiso que tenemos con la educación. Hemos participado, junto mucho a otros, en empujar una agenda desmercantilizadora de la educación. Bachelet propone un programa que apunta en esa dirección y se nos presenta la oportunidad de participar y la tomamos, en base a la convicción de que eso generaría mayor bienestar y que iba en la misma dirección de las convicciones que tenemos como movimiento. Creo que el juicio es respecto de las intenciones detrás, eso de que esto era una vuelta larga para acercarse a Bachelet…

– Siempre se te ha ligado a un ala “concertacionista” del Frente Amplio, por tu pasado en la fundación Dialoga y en el PS.
– Sí, eso es lo que dicen. El error es dejar que otros te definan y eso no es así. El gobierno tiene dos etapas, una previa al realismo sin renuncia y otra cuando llegan Burgos y Valdés y las reformas pierden fuerza. En ese momento nosotros decidimos irnos y en la misma carta de renuncia decimos que nos vamos a colaborar en el Frente Amplio. Lo digo muy sinceramente, el Frente Amplio puede encontrar una virtud y una fortaleza en las distintas historias de vida política de sus miembros y sus organizaciones, o, seguir apuntando con el dedo. Y en la misma afirmación de no tener miedo a ser gobierno, bueno nosotros estuvimos en un gobierno, no lo conocemos entero, pero conocemos muchas cosas que no funcionan y que no se debieron hacer, de los errores, las trancas, las dificultades.

– ¿Qué aprendizaje sacas de tu paso por el gobierno?
– La consciencia de que la necesidad de una política no es suficiente para llevarla a cabo. El gobierno se convenció de que con mayorías parlamentarias y el liderazgo de la Presidenta era suficiente para hacer las reformas. En eso también uno tiene que ser justo: el programa de gobierno de Michelle Bachelet es el más progresista desde el retorno a la democracia, el más progresista de todos. Pero para llevarlo a cabo, necesitas mucho más, algo que nosotros como Frente Amplio tenemos que cuidar -y lo decía Jorge Sharp en una entrevista- que es la construcción de abajo hacia arriba. Para hacer reformas profundas no es suficiente ser gobierno ni tener una mayoría parlamentaria, necesitas una base social, porque sino terminas legislando con el rayado de cancha que tienes. Si quieres salirte de eso, necesitas bases políticas y cambiar la correlación de fuerzas, no desde los votos en el parlamento, sino con el movimiento social. Ese es el gran error del gobierno, el no tomarle peso a esa realidad.

Miguel Crispi

"Lo digo muy sinceramente, el Frente Amplio puede encontrar una virtud y una fortaleza en las distintas historias de vida política de sus miembros y sus organizaciones, o, seguir apuntando con el dedo".

- Miguel Crispi
MCrispi 11 foto

"Javiera Parada hubiera sido una gran candidata y una tremenda diputada".

Crispi dice estar de acuerdo con las comentadas críticas del alcalde de Valparaíso Jorge Sharp, quien advirtió sobre el “exitismo electoral” que a veces afecta al incipiente conglomerado, dejando de lado la construcción social. “La gente todavía ve al Frente Amplio como una cosa lejana, incluso de la política tradicional. Todavía no logramos como Frente Amplio transmitir una estética, una línea editorial realmente nueva, moderna. ¿Qué es lo moderno del FA? Son las preguntas que nos hacemos, yo soy del FA y todavía no lo sé”, reconoce el sociólogo.

Las últimas semanas no han sido fáciles dentro del bloque ni en RD. A las tensas negociaciones por las planillas parlamentarias se han sumado situaciones polémicas como la bajada de la candidatura de Javiera Parada en Revolución Democrática, a quien apoyaba Crispi.

– ¿Hay moralismos en el Frente Amplio?
– No sé si moralismos… no sé cómo llamarlo, pero cuando estás sostenidamente construyendo tu discurso en base a la crítica al otro, naturalmente uno se va convenciendo de que tiene la razón de todo. Y es mucho más difícil ponerse en la disposición de mirar para adelante, decir cuál es la alternativa de todo esto. ¿Qué me sirve a mí declararme mejor o peor que la Concertación-Nueva Mayoría? La NM desapareció, hoy día sus mismos dirigentes se están preguntando si le ponen Nueva Mayoría en la papeleta. ¿Qué ganamos nosotros con eso? Nada. La pregunta tiene que ser más allá del bien o el mal, es mejorar la calidad de vida de tantos y tantas que el país les debe demasiado. En eso nos perdemos y esa discusión es sinónimo de ausencia de proyecto, que es en lo que estamos trabajando, el tener una respuesta. Creo que cuando nos cargamos al discurso moral es porque nos falta la otra parte de la balanza, que es la política real, las propuestas, que es lo que estamos trabajando hoy.

– ¿Qué análisis sacas tú de la situación vivida con Javiera Parada y la bajada de su candidatura?
– Yo creo que en todas las familias hay períodos de desavenencia y conflictos y es de público conocimiento que en Revolución Democrática para muchos fue un golpe. Creo que Javiera hubiera sido una gran candidata y una tremenda diputada. A la vez, respeto una decisión que se toma legítimamente y democráticamente. Desde la fundación de RD nos hemos preocupado de tener reglas claras dentro del partido y el militante que llega tiene el estatuto y eso nos permite sobrevivir ante momentos que hay diferentes opiniones, eso es parte de la política. Nosotros tenemos suficiente madurez para saber que en política, incluso dentro de los propios, no somos bloques que pensamos todos iguales y se pierde, se gana y hay que echarle para adelante no más. La clave del Frente Amplio es que no se nos pierda el conejo. ¿Cuál es el objetivo de esta cuestión? Es transformar Chile. Para eso necesitamos ser gobierno. No le tengamos miedo a ser gobierno el próximo año, preparémonos para eso. Las organizaciones del FA tienen que tener el horizonte ese punto y entender que nuestros problemas internos se quedan en la interna, no le pueden afectar al todo.

– La crítica que llegó tras lo de Javiera Parada -y otros casos como el de Yerko Ljubetic- apuntaba a ese supuesto estatus moral que tendría el Frente Amplio. A eso apunta Patricio Fernández en el Clinic, por ejemplo…
– 
Mira, si al Pato Fernández le encantaría estar en el Frente Amplio, le encantaría. O sea, pedirle perfección al Frente Amplio y pedirle que no tengamos opinión sobre el pasado. De nuevo, ¿qué es lo relevante hoy día? No es si nos pasamos de la raya en la crítica a alguien, eso a la gente no le importa, le importa a los ‘líderes de opinión’. Yo que soy candidato de sectores populares como La Pintana, puedo ver un día que me hacen mierda en Twitter y puedo ese mismo día juntar 200 firmas en una tarde y que ninguna persona me pregunté por eso que me criticaban. Son realidades distintas. Creo que todos debieran hacerse la pregunta de qué esperar que pase con Chile de aquí en adelante. Bueno, si espero que haya una alternativa transformadora, y veo que a esta gente le falta A, B o C, entonces la pregunta es si ocupo mi tribuna para pegarles o me voy a sumar y me voy a poner a disposición de ese espacio colectivo. Nosotros como generación tenemos que dejar la crítica como lugar común y fácil para salir de cualquier problema, empezar a abordar cosas complejas, que tienen soluciones complejas. Va a ser difícil gobernar. Y pedirle a quienes no están en el Frente Amplio pero sientan simpatía por nosotros, que se vengan no más po’, y cortémosla con los palos pa’ allá y acá. Uno tiene que estar disponible a la crítica, pero para sumar.

– Para gobernar, ¿el Frente Amplio tiene que mirar a los gobiernos anteriores?

– Está la pregunta de cómo gobernar y la de a quién vencer. En eso, nuestro adversario es Sebastián Piñera, es cómo nosotros derrotamos a lo que Piñera simboliza políticamente, no personalmente. Ese tiene que ser nuestro objetivo uno, dos y tres y no nos podemos perder. En el caso de ser gobierno -y no tenemos que tener miedo a esa posibilidad- tenemos que estar abiertos al diálogo político como un principio de nuestra actividad, como un común denominador. Si uno siente algún tipo autocoerción o censura de sentarse con alguien a conversar, por ejemplo cuando un grupo de compañeros se juntó con Ricardo Lagos, fue un escándalo. Si no respetamos y no entendemos la relevancia del diálogo político como un activo para construir un país donde están todos, nos equivocamos. Y en un eventual gobierno del Frente Amplio tenemos que abrir puentes de diálogo con todos los que estén disponibles a comprometerse con nuestro programa y nuestro proyecto transformador, de salida al neoliberalismo. Y poner estándares de la política, el dinero en la política, que es el camino natural. Este enjuiciamiento no lo pusimos nosotros, fue de Engel para abajo, está todo el país esperando mayores estándares de cómo se administra la política en Chile. Y en ese gobierno tenemos que estar llanos a dialogar, con inteligencia y poniendo por delante el sentido de propósito que tiene el Frente Amplio, que es transformar Chile. No es quedar nosotros tranquilos con nuestras conciencias para contarle a nuestros hijos la gran lucha que dimos y que perdimos. Yo quiero ganar, quiero que ganemos la elección con Beatriz Sánchez, tener una gran bancada parlamentaria y construir una mayoría social que esté marchando junto al gobierno para impulsar los cambios que Chile necesita.

 

Miguel Crispi

"Cuando un grupo de compañeros se juntó con Ricardo Lagos, fue un escándalo. Si no respetamos y no entendemos la relevancia del diálogo político como un activo para construir un país donde están todos, nos equivocamos. Y en un eventual gobierno del Frente Amplio tenemos que abrir puentes de diálogo con todos los que estén disponibles a comprometerse con nuestro programa".

- Miguel Crispi

– Como ex militante, ¿cómo viste el tema de las inversiones del PS?
– Un sentimiento similar al de muchos. Que el PS no haya hecho un juicio ético y político respecto esa situación, primero respecto a los conflictos de interés y segundo que platas del partido que habían sido recuperadas después de que la dictadura le quitó ese patrimonio y que se invierta bajo esa figura, si el Partido Socialista está perdido ahí entonces estamos cagados. Creo que eso denota la perplejidad del PS, que no logra explicarse esta situación. Queda en lo chiquitito, si sabía, no sabía, cuando el tema de fondo es otro. Es que uno da cuenta del absurdo de la legislación chilena que los partidos puedan invertir en empresas privadas, no había ley de financiamiento, y que en ese absurdo un partido que se declara contrario al capitalismo, invierta parte de sus activos en empresas de ese tipo, que es distinto de invertir en activos de renta fija o en bonos soberanos del Estado, creo que los partidos tienen todo el derecho y responsabilidad de despilfarrar sus recursos, pero otro extremo es decir esto lo hacemos invirtiendo en SQM. Es una señal más de la situación crítica de la política. Y a su vez sale lo de Piñera y me llama la atención…

– ¿Fue útil para Piñera que saliera esto del PS?
– O sea, esto es una operación, un día le dan durísimo a Piñera en el matinal de Mega -con Lucho Jara, increíble- y al día siguiente aparece este reportaje, 30 minutos en horario prime. Claramente hubo una operación que tuvo efecto. Ahora salió lo de Ciper y parece ser que nadie espera que Piñera sea realmente probo en este tipo de materias, es como incombustible.

– ¿Impune?
– La gente que vota por Piñera -y es interesante para nosotros como Frente Amplio- espera que mejore la economía y haya mejores trabajos. Él ya demostró, entre comillas y mentirosamente, porque gobernó en un período económico globlal positivo, que permitió a la economía chilena crecer más que con los gobiernos Bachelet 1 y Bachelet 2, entonces la gente espera eso de él. ¿Por qué nosotros no podemos hacer la misma oferta? ¿Por qué tenemos que seguir entregándole a la derecha al agenda de crecimiento, de empleo, de seguridad, de la niñez y adultos mayores, la agenda de la libertad? ¿Por qué la izquierda renuncia a esas agendas y se las entrega a la derecha? Si son cosas que afectan a la ciudadanía, si nuestro objeto es mejorar la calidad de vida, asegurar el Buen Vivir a lo largo de toda la vida, mayores estándares y mayor felicidad, ¿por qué entregamos esa agenda? Tenemos que tomar como atención que de repente nuestras prioridades quizás no son las de la gente y tenemos que encontrar un equilibrio. ¿Cómo incorporamos nuestra visión respecto a una sociedad enfocada en derechos sociales con la seguridad? Claro, uno dice que acá el alcalde hace un acuerdo con la gente para que tengan la calle pavimentada, entonces es clientelismo. Ya, pero la persona que vive en La Dehesa no tiene el hoyo afuera de su casa, no tiene la luminaria rota, su hijo puede salir a jugar a la plaza. En Bajos de Mena ese derecho no existe, el principal reclamo de las mamás es el derecho de sus hijos de salir a jugar a la calle, eso es lo que exigen. Nosotros como Frente Amplio tenemos que ser autocríticos y comprender lo que le pasa a las personas en su vida cotidiana y que eso es un producto del modelo neoliberal en el que vivimos, pero no tratemos de convencer a la gente de nuestras definiciones, conceptos y grandes discusiones. Pongámonos en los zapatos de la gente.

comentarios Déjanos tu comentario