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Xavier Abu Eid, el chileno de la OLP: “En Palestina uno es esclavo de la lucha por la libertad” Xavier Abu Eid, el chileno de la OLP: “En Palestina uno es esclavo de la lucha por la libertad”

Xavier Abu Eid, el chileno de la OLP: “En Palestina uno es esclavo de la lucha por la libertad”

Por / 09.05.2017 Investigación y datos: Mauricio Weibel

Apenas supera los treinta años y ya ha visto centenares de muertos en Tierra Santa. «Acá hay mucha tristeza, pero uno valora las cosas simples, como ver florecer un olivo», dice en entrevista con El Desconcierto.

La noche de primavera cae sobre Ramallah y un chileno sale a trotar por las calles de aquella ciudad ocupada por décadas por ingleses, jordanos e israelíes. «Acá me siento en casa», dice a El Desconcierto Xavier Abu Eid, quien desde 2007 integra el equipo negociador de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP).

 «Siempre que puedo voy a misa. Me he hecho más creyente, aunque no creo que sea por estar en Tierra Santa», confiesa luego este chileno que desde los catorce años comenzó a viajar anualmente a las ciudades y montes de sus ancestros, en medio de la guerra y la intolerancia.

Su primer viaje, de hecho, fue el año 2000, poco antes de la segunda Intifada, la rebelión de la población palestina en los territorios ocupados, en medio del fracaso ese año de las negociaciones entre su nación e Israel, al alero de Estados Unidos.

La crisis, sin embargo, no detuvo los viajes de Xavier a Beit Jala, la antigua ciudad palestina que albergó a sus ancestros y las históricas iglesias de San Nicolás y de la Virgen. «Nunca me sentí extranjero acá», revela Abu Eid.

 

«Uno es esclavo de la patria»

 

Nieto de la diáspora o Nakba de 1948, desatada debido a la Guerra árabe-israelí, Xavier recuerda que fue su abuelo quien siempre lo motivó a regresar a Ramallah, hoy capital de facto de Palestina y famosa por la Muqataa, la sede provisional del gobierno de la Autoridad Nacional Palestina (ANP).

«Cuando comencé a trabajar acá era un investigador. Tenía que hacer reportes sobre los efectos de la ocupación en la vida diaria de los palestinos, hoy ya estoy a cargo del departamento de prensa internacional del equipo negociador de la OLP», dice al resumir cómo fue asentándose en la tierra de sus antepasados.

Seguir actualmente en Ramallah, sin embargo, no es tanto una opción, como un deber, quizá un mandato muy profundo, según él. «Un poeta palestino ya fallecido, Mahmud Darwish, dijo que ‘mientras la Patria esté ocupada, uno es esclavo de esa patria’ y de la lucha por la libertad».

«Hoy, por ejemplo, estamos preocupados por la huelga de hambre de los miles de prisioneros políticos palestinos en Israel», dice.

«Tendría que atravesar puestos de control»

 

Xavier Abu Eid, a través del teléfono, no parece cansado, aunque es casi medianoche en Ramallah. «No es una situación fácil, pero Palestina no tiene otro desafío que su libertad», explica.

La vida diaria -admite- es un problema y ello incluso condiciona las decisiones más simples. «Mi familia es de Beit Jala, pero yo no vivo allá. Aunque esa ciudad está cerca de Ramallah, donde trabajo, tendría que atravesar puestos de control israelí todos los días», detalla.

No obstante, Xavier no está dispuesto a regresar a su vida en Ñuñoa, en las comodidades del colegio The Angels School o de las salas de la Universidad Diego Portales, donde estudió Ciencia Política.

«Acá hay una vida que me gusta. Es cierto, hay mucha tristeza, pero uno valora las cosas simples como ver florecer un olivo. En Palestina -prosigue- la vida te enseña humildad. Hay una conexión muy importante con la tierra. Hasta plantar un árbol es un acto de resistencia, de hecho».

 

«Estamos preparados para firmar un acuerdo de paz»

 

Xavier Abu Eid, soltero aún, asegura que en Palestina hay una lucha de corte colonial, no religiosa. «Existe una potencia ocupante que cree que puede hacer lo que quiera», afirma.

No obstante, matiza la desesperanza de la población y la comunidad internacional ante la tragedia y la aparente imposibilidad de acabar con la guerra. «Nosotros, los palestinos, estamos preparados para firmar un acuerdo de paz ayer. Sin embargo, Israel cree aún que le sale más barato continuar con la ocupación»,opina.

Luego, en medio de la noche primaveral del mundo árabe, Abu Eid también plantea que la paz debe ser un aprendizaje, un nuevo camino. «Yo no estoy a favor de que Palestina repita los horrores de Israel», enfatiza.

Y dice disentir de quienes creen que existe un genocidio contra su pueblo. “Hay crímenes de guerra, de lesa humanidad”, recalca y vuelve a emocionarse al recordar los más de quinientos adolescentes y niños muertos en uno de los últimos ataques sobre Palestina hace un par de años.

Ramallah, la capital de facto de Palestina.

«No me dio el corazón»

 

El horizonte de Xavier Abu Eid no tiene por ahora un camino de regreso a Chile, la tierra donde dejó infancia, padres y amigos.

«Estar acá le da sentido a mi vida. Incluso, por mucho tiempo pensé que lo único que me haría volver a Chile sería que me ofrecieran ser gerente de Palestino, equipo del que soy fanático. Y un día me lo propusieron, pero no me dio el corazón para abandonar esta tierra», narra entre la seriedad y la ironía.

No obstante, sabe que el día de partir esta cada vez más cerca, pese a su oposición. «Yo soy un diplomático y me han planteado que debo salir en algún momento, a nuevas tareas. Y la verdad es que uno no puede ser egoísta, debe subordinar los deseos personales a las decisiones de un colectivo», dice desde el Monte de Alá.

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