Un panorama crítico sobre los recursos marinos entregó el informe “Estado de situación de las principales pesquerías chilenas”, publicado por la Subsecretaría de Pesca (Subpesca) el jueves pasado. El documento reconoce los efectos del proceso destrucción serial del patrimonio marino del país al señalar que el 72%  de las principales pesquerías del país se encuentran agotadas y sobreexplotadas. Se trata de un aumento considerable, ya que la misma estadística en 2013 llegaba al 48%.

La merluza común, el juerel, congrio dorado, merluza austral, merluza tres aletas, merluza de cola, raya, anchoveta, sardina española, langostino colorado, alfonsino, besugo y bacalao de profundidad son algunas de las especies emblemáticas que se encuentran en una situación precaria.

El informe se entrega en momentos en que la Ley Longueira -que entrega derechos de explotación marítima a 7 familias- está en entredicho por posibles casos de cohecho en su tramitación.

El subsecretario de Pesca Raúl Súnicao reconoce “el delicado estado de conservación de una parte importante de los recursos pesqueros de relevancia económica de nuestro país. En ese sentido, destacamos que el esfuerzo que hemos desplegado en los últimos dos años ha provocado estabilizar el estado de conservación de los recursos analizados, deteniendo la caída que se apreciaba de manera muy importante en la última década”.