Fue en septiembre de 2015 cuando la periodista Catalina Gaete realizó, por motivación personal, una petición al ministerio de Defensa a través de la Ley de Transparencia, solicitando documentos que dieran cuenta de presiones ejercidas por militares a civiles. Solicitud que fue rechazada por el Estado Mayor Conjunto, aludiendo a que el Consejo de Seguridad Nacional de Chile (COSENA) era una entidad que no correspondía a una estructura estatal, aun cuando todos sus integrantes eran responsables de organismos públicos; añadiendo además que esa información podría poner en riesgo la seguridad nacional.

“Yo quería conocer las presiones que se ejercieron cuando se detuvo a Augusto Pinochet en Londres, como informarme de todo el proceso seguido para traerlo, para darle inmunidad diplomática, para esgrimir este argumento de que debe ser juzgado en Chile. Se me ocurría, o tenía la presunción de que esto podía haber estado muy mediado por lo que pasaba en el Consejo de Seguridad Nacional, una instancia donde los comandantes en jefe de las fuerzas armadas en ese tiempo tenían mucho poder” recuerda la periodista, según consignó a Radio UChile.

Ante el rechazo, Catalina Gaete presentó en noviembre un amparo al Consejo para la Transparencia, que finalmente fue acogido, exigiéndole al ministerio de Defensa la entrega de los documentos a la periodista. Sorpresivamente desde el ministerio se comunicaron con ella para ofrecerle un puesto de trabajo, “Me dijeron que necesitaban una periodista especialista en defensa, que sabían que yo había escrito el libro ‘Vuestros nombres, valientes soldados’ y que querían que fuera asesora de contenidos del gabinete” cuenta la profesional a eldesconcierto.cl

Gaete aceptó el puesto, pero recién cuatro meses después el asunto llegó a concretarse. El jueves 7 de abril de este año la llamaron para comenzar su cargo el viernes 8; al día siguiente. Pero una semana después, el jueves 14 de abril, un periodista del diario La Tercera, llamó al Estado Mayor Conjunto para consultar por la petición que la profesional había realizado sobre las actas del COSENA. Como el Estado Mayor aún no había sido notificado, se comunicó con el Gabinete Ministerial donde trabajaba la periodista.

“Ahí el Gabinete me preguntó si yo era la solicitante, les dije que sí y me empezaron a llevar a una serie de reuniones. En una de esas reuniones estaban presentes un asesor jurídico del Gabinete y César Parra, jefe de comunicaciones de José Antonio Gómez (ministro de Defensa). César Parra es quien me dijo que lo mejor que podemos hacer es que yo reciba esos documentos y se los pase a él para que los elimine”. La periodista contestó que así lo haría, pero sólo por la presión a la que se vio sometida en ese momento, “No me pude negar, tenía mucho miedo porque estábamos solos los tres y era de noche. Dije que sí, pero al día siguiente salí temprano del trabajo y me fui al Consejo de Transparencia a contar lo que había pasado”.

Ese fin de semana fue difícil para Gaete. Atravesó sábado y domingo con malestares físicos por lo que estaba viviendo. El lunes 18, presentó una carta de renuncia dirigida a César Parra. “Yo sabía que no haría eso, por ética, porque sabía que esos papeles serían importantes”. 

Actualmente el ministerio de Defensa y el Estado Mayor Conjunto decidirán si apelarán por el caso. De no ser así, los documentos estarían en manos de Catalina durante esta semana. De lo contrario, la entrega de esta información dependerá de los alegatos de la Corte.

“Esta resistencia que ha habido y que ha quedado clara desde que se supo esta información, da cuenta de que en estas actas hay información más allá de la seguridad nacional, que -como digo- el Consejo de la Transparencia ya fue muy categórico en decir que esta última no se me debiera entregar… Pero aun así hay una resistencia en dar a conocer la otra información que alude a la política nacional, que probablemente comprometa a algunos personajes de la política nacional o que también pueda resultar incómoda o derechamente contraria a los valores que hoy día se proclaman: la transparencia, el acceso a la información pública, la democracia, la participación ciudadana. Puede que en ese momento hayan ocurrido cosas que no se quieren decir”, afirmó la periodista a Radio UChile.

El pasado viernes 22 de abril, El Mercurio publicó una editorial en la que respaldó al ministerio y al Estado Mayor, afirmando que asuntos relativos a la Seguridad Nacional están en juego y que revelar esta información sería “imprudente“.

“Creo que el contenido de esos documentos, o lo polémicos que pueden llegar a ser, es incierto. Puede que encontremos algo importante como puede que no haya nada nuevo. Sin embargo, con estas presiones civiles en el ministerio de Defensa, con la resistencia de los parlamentarios más conservadores, y especialmente con la defensa a la censura que hace El Mercurio, son ellos los que levantan sospechas y generan expectativas acerca del contenido de las actas”, responde Catalina al ser consultada por los motivos que puede tener el ministerio para impedir que esta información salga a la luz. “Yo creo que puede haber intervenciones de actores políticos y militares de la época que resulten comprometedoras, que afecten intereses de partidos y a personas”, concluye.

Catalina Gaete

Catalina Gaete