Cobarde fue el actuar de los efectivos de Fuerzas Especiales luego de finalizar una manifestación en Puerto Montt, ciudad que también se ve afectada por el desastre socioambiental que golpea a Chiloé.

Como se ve en las imágenes, un grupo de carabineros se encontraba parapetado en la calle mientras era interpelado sin provocación por mujeres y hombres que, en compañía de sus hijos, se mantenían en el lugar después de la protesta. “¡Hay niños!” se escucha que dice una de las voces, al tiempo en que un hombre se acerca a los carabineros para decirles que “La violencia no es la solución, es el diálogo”. Una mujer grita desde lejos “¡Nosotros no estamos con armas!”, mientras que otra les pregunta “¿Qué respetos tienen con nosotros? se supone que ustedes están para resguardarnos”.

La respuesta que uno de los funcionarios de Carabineros decide brindar a las familias presentes, es déspota: el uniformado sacó una bomba lacrimógena, la dejó en el piso y tranquilamente la accionó con su pie, dispersando a quienes se le acercaban a hablarle y desatando la rabia de los testigos.