El 29 de febrero y 1 de marzo de 2016, la Armada y Sernapesca autorizó a seis empresas salmoneras verter más de 9 mil toneladas de salmones muertos a 70 millas al noroeste de Ancud, en la isla grande de Chiloé.

La aparición de un veneno en las algas causó la muerte de millones de salmones que son procesados día a día por las distintas empresas salmoneras que copan el sur de Chile y que transformaron al país en el segundo exportador mundial de salmones. Ese sitial vino de la mano de millonarias ganancias para sus dueños y duros cuestionamientos de parte de las comunidades locales, por el daño que causan al medio ambiente y el desplazamiento sufrido por pescadores artesanales. La aparición del alga que causó la muerte no está del todo clara. Desde la industria culpan al fenómeno del niño y aumento de temperatura en el mar pero, para otros, se debe al poco cuidado que tienen las empresas en la utilización de químicos en el procesamiento de los peces.

El vertimiento de millones de peces se produjo, pese a que pescadores locales alertaban de que se sobrepasaba la cantidad acordada y que no se hacía mar adentro.

Solo un par de semanas después, la presidenta Bachelet declaraba zona de catástrofe en Chiloé por la marea roja. Si bien no afecta a los peces, el fenómeno podría ser letal para humanos, por lo que el consumo se volvió inviable. Miles de chilotes se vieron imposibilitados de continuar con la pesca, principal fuente de trabajo de la zona. La industria, nuevamente, culpó al fenómeno del niño. Pero para las comunidades, la zona de catástrofe fue la gota que derramó el vaso.

Barricadas en accesos y enfrentamientos con carabineros han marcado las movilizaciones populares en Chiloé, que ya no es solo de pescadores. Desde la isla grande, no dudan en señalar a los culpables: la industria salmonera que vertió miles de toneladas de salmones muertos y el gobierno que lo autorizó.

Clickea en la infografía para verla con más detalle:

info-salmon

La poderosa industria salmonera

Chile se convirtió en pocos años en el segundo mayor exportador de salmones del mundo. Poco a poco, las élites empresariales del país comenzaron a mirar al sur para englobar sus billeteras. Y, como en otros sectores de producción, quienes manejan la industria tienen una cercana conexión con el poder político.

En El Desconcierto, presentamos el quién es quién en esta poderosa industria. Partiendo por el principal gremio: SalmonChile. Es la agrupación que reúne a la industria salmonera. Son 52 socios, entre productores y proveedores, que representan al 80% de la producción nacional. Su presidente, Felipe Sandoval Precht, es un caso que calza casi a la perfección en el modelo de la puerta giratoria entre el mundo público y el mundo empresarial, característico del Chile post dictadura.

Activo militante de la DC durante los 80, llegó a presidir las juventudes de la Democracia Cristiana. Con la vuelta a la democracia, fue asesor del ministro de Corfo René Abeliuk. En el gobierno de Eduardo Frei, pasaría a la vicepresidencia ejecutiva del mismo organismo, período en que se concretó la privatización de los yacimientos carboníferos de la estatal Empresa Nacional del Carbón. En 2001, en el gobierno de Ricardo Lagos, es nombrado subsecretario de Pesca, desde donde tenía el rol de fiscalizar, entre a otros, a la industria salmonera. El mundo acuífero se convirtió en su expertise, al ser nombrado en 2006 por Michelle Bachelet como secretario ejecutivo de la llamada Mesa del Salmón, creada ante la crisis del virus ISA. En ese puesto fue el principal impulsor de que el Estado sea garante del crédito bancario de 450 millones que obtuvo la industria salmonera.

A los dos meses de terminado el primer mandato de Bachelet, ingresa a la plana ejecutiva de AquaChile, la principal salmonera del país. Desde ese puesto es que finalmente llega a la presidencia de SalmonChile. De ser el principal fiscalizador como subsecretario de pesca, pasó a ser el principal articulador del empresariado salmonero. Aunque no es el único del mundo político que ha pasado por el puesto. De hecho, reemplazó a su camarada DC María Eugenia Wagner en el puesto. Antes -en 2007- estuvo César Barros, el empresario que asumió La Polar en medio de la crisis de la empresa del retail. Amigo del ex presidente Sebastián Piñera, Barros también fue director de la Sociedad Nacional de Agricultura, director de Viña Santa Rita y en su juventud militó en el movimiento armado de ultra derecha Patria y Libertad.

Según el documento de Sernapesca, publicado hace una semana por El Mostrador, fueron 6 las empresas autorizadas para verter salmones muertos en el mar chilote: AquaChile S.A., Aguas Claras S.A., Granja Marina Tornagaleones, Trusal S.A., Mar Ventisqueros S.A. y Australis S.A.

De la revisión que presentamos a continuación, llama la atención un nombre en particular. No tiene propiedad directa (la tuvo en el pasado) sobre ninguna empresa salmonera, pero sí tiene extensas redes en ella: El ex presidente Sebastián Piñera.

AquaChile, el pez grande

AquaChile es la principal empresa salmonera del país. Posee una producción anual superior a las 109 mil toneladas de salmones y truchas, convirtiéndose en la quinta mayor producción mundial.

Sus principales controladores son las familias Puchi Acuña – a través de Inversiones Patagonia Limitada- y Fischer Llop – con el Holding Salmones Limitada y Sociedad de Inversiones Inmobiliarias-. Ambos grupos poseen el 33,03% de la propiedad.

El mayor de los Puchi Acuña es Víctor Hugo, presidente del directorio de AquaChile y quien para muchos posee “la fortuna más poderosa del sur”. Ingeniero comercial de la PUC y MBA en la Universidad de Chicago, ha trabajado en Iansa y Quiñenco –grupo Luksic-, además de dirigir Centrovet y Empresas Hidronor. Es socio del fondo de inversiones Austral Capital, que comparte con otros connotados miembros de la élite empresarial como Juan Claro (ex presidente de la CPC y Sofofa, ligado a negocios hidroeléctricos), José Luis del Río (cabecilla del clan familiar con negocios en agricultura, inmobiliarias, viñas, pesqueras y automotoras, además de Cruzados SADP y Falabella), Rafael Guilisasti (ex Mapu, presidente de sociedades cascadas de SQM Oro Blanco, Pampa Calichera y Norte Grande, presidente de la CPC y ligado a Viña Concha y Toro y al medio digital El Dínamo, además de ser el principal financista de la campaña de Andrés Velasco) y Fernán Gazmuri, quien posee negocios en Penta Inmobiliaria, Atton Hoteles, la Universidad de las Américas y es presidente de la Asociación Chilena de Seguridad.

No satisfecho con los salmones y la trucha, Víctor Hugo Puchi incursiona desde hace poco en el negocio de la producción de choritos en Dalcahue, a través de la empresa Sudmaris. Comparte con el empresario Andrés Navarro, amigo de Sebastián Piñera y fundador de Sonda, empresa ligada en varios negocios al Estado, además de ser miembro del consejo directivo de la Universidad San Sebastián y ser parte del directorio de la Clínica Las Condes y Viña Santa Rita.

El negocio familiar lo comparte con sus hermanos Mario -quien en marzo pidió cadena de oración y agua bendita para solucionar la crisis salmonera- y Juan Carlos, además de su esposa Myriam Reyes y sus hijos Rodrigo, Paulina, Verónica y Cecilia.

Los hermanos Humberto y Claudio Fischer Llop son pioneros en la industria del salmón, fundando en 1985 Salmones Pacífico Sur. En los 90 se unieron a los Puchi Acuña para consolidar a la principal empresa salmonera del país. Los Fischer Llop tienen variados negocios en el mundo agrícola, ganadero, forestal, transporte, turismo e inmobiliario, además de ser dueños de la cadena de hoteles y casinos Dreams.

El tercer mayor accionista de AquaChile es el poderoso clan Solari, que posee a través de Inversiones Megeve Capital el 8,94% de la propiedad de la empresa. Hasta hace una semana, Piero Solari Donaggio era parte del directorio de la empresa, pero renunció por motivos personales. Piero es primo de las hermanas Teresa, María Luisa y Liliana Solari, dueñas del holding Bethia, del que también son parte los hijos de la última, Carlos y Andrea Heller. Están presentes en el retail -Falabella, Homecenter, Tottus y Mall Plaza-, son dueños del canal Mega y de la torre Titanium, además de participar en Latam, Viña Indómita, Viña Santa Alicia, Isapre Colmena, Clínica Las Condes y en negocios agrícolas. Carlos Heller es también el principal controlador de Azul Azul S.A.

El resto del directorio de AquaChile está a la altura de su renombre. Destaca, por ejemplo, el nombre de Alejandro Pérez Rodríguez. Principal accionista de la Universidad San Sebastián -involucrado en el supuesto pago de cohecho al director de obras de la Municipalidad de Recoleta que permitió la construcción del edificio al frente de la Facultad de Derecho de la U. de Chile- participa además en la Clínica Indisa, Entel, Inversiones Angelini, Soprole y Watt’s. Fue gerente general de la Celulosa Arauco y Constitución, la forestal más grande del país, perteneciente al grupo Angelini. Eso, hasta que tuvo que dejar el cargo en 2005, involucrado en la muerte de 74% de los cisnes del santuario de Río Cruces.

Recién ingresado al directorio -desde la junta de accionistas del pasado 29 de abril- es Bernardo Fontaine Talavera, conocido articulador de la “cocina” de la Reforma Tributaria junto a su hermano Juan Andrés, ex ministro de Economía de Sebastián Piñera. Bernardo también es miembro del directorio de Bicecorp (grupo Matte), La Polar, LAN y Falabella, además de un paso por Metro S.A. durante el gobierno de Piñera. A fines de abril ingresó también Jorge Tagle Ovalle, ligado al grupo Luksic a través de Quiñenco y el Banco de Chile, donde es sub gerente.

Aguas Claras S.A. también fue autorizada por Sernapesca para tirar los peces muertos en el mar. Se trata de una empresa filial de Antarfisch, cuya propiedad pertenece a AquaChile. Eso desde 2005, cuando los hermanos Puchi le compraron su participación en Aguas Claras al ex presidente Sebastián Piñera y al empresario Felipe Lamarca.

Los Eblen, los Hurtado Vicuña y el “zar” de las aguas

Granja Marina Tornagaleaones, otra posibilitada de tirar desechos de peces muertos al mar chilote, es el emprendimiento personal del empresario Ramón Eblen.

Juntos a sus hermanos Clemente y Jorge, el clan Eblen se hizo un nombre en el mundo empresarial gracias a la industria textil. The Jeans Company se llamaba la compañía que construyeron desde cero y hoy está ligada a grandes marcas como Levi’s, Dockers y Calvin Klein. Tras consolidarse en lo textil, dieron el salto a otros rubros. Poseen el 6% de las acciones de LAN -donde Ramón fue miembro del directorio hasta 2012- y participan del plan inmobiliario de Costa Cachagua. Después, cada uno se especializó en algo distinto: Clemente en la producción de aceite de oliva, Jorge en berries y Ramón en salmones. El mayor de los Eblen compró en 2003 la poderosa salmonera noruega Marine Farms.

Actualmente, los Eblen están en la mira de la Fiscalía en el marco de la investigación por financiamiento irregular de campañas políticas. Esto desde que la contadora Filomena Valenzuela, declarara que los hermanos son socios de la empresa comercial Los Lagos, a través de sus sociedades Inversiones Andes, Agrícola Monte Olivo y Patagonian Food. La Fiscalía maneja pagos a través de facturas falsas que se realizaron desde comercial Los Lagos a inmobiliaria El Boldo, de propiedad de Sebastián Piñera, por 8 millones y otra boleta por 12 millones a Clara Bensan, recaudadora de campaña de Eduardo Frei.

Por su parte, Trusal S.A., es la empresa de la familia Nenadovich, que mantiene inversiones en la minería, la construcción y el mundo agrícola. Aunque Miguel Nenadovich del Río es el presidente del directorio, en 2013, dos tercios de la propiedad pasó a Pacific Star, la salmonera de la familia Hurtado Vicuña. Juntas, conformaron el holding Salmones Austral, controlado por los Hurtado, los Nenadovich y el empresario Andrés Navarro.

El grupo Hurtado Vicuña es otro clan familiar empresarial con amplias redes de poder. Constituido por los hermanos Juan José, Pedro, José Ignacio, Nicolás, María Mercedes y María Victoria (esposa del ex senador y presidente de RN Carlos Larraín), tienen amplia presencia en sectores financieros, en seguros, minería, telecomunicaciones, inmobiliarias y educacionales (Universidad Santo Tomás).

Al igual que los Eblen, están en el ojo de la Fiscalía por financiamiento irregular de campañas políticas: A través de Inversiones Longovilo e Inversiones Paso Nevado, habrían aportado 50 millones de pesos a la campaña de Laurence Golborne a través de boletas falsas giradas en diciembre de 2012.

Las últimas dos empresas salmoneras autorizadas por Sernapesca son Mar Ventisqueros S.A. y Australis Seafoods S.A.

Ventisqueros es controlada por el grupo inversionista alemán Schorghuber, con negocios en el rubro hotelero, bebidas, construcción y bienes raíces.

Australis, por su parte, es controlada en un 94,47% por Isidoro Quiroga Moreno, a través de las sociedades Inversiones ASF Limitada, Inversiones Arlequín Uno e Inversiones Ruiseñor Dos. Empresario de perfil bajo -nunca ha dado una entrevista-, es catalogado como “el zar de las aguas en Chile”. Una investigación de Ciper Chile da cuenta cómo Quiroga ha obtenido ganancias de más de 25 millones de dólares por la venta de derechos de agua que obtuvo gratuitamente por parte del Estado. Todo de forma legal.

Amigo personal de Julio Ponce Lerou y José Yuraszeck, tiene negocios en los sectores agrícolas, mineros, eléctrico, inmobiliario, bursátil, alimenticio y educacional. Su holding es Asesorías e Inversiones Benjamin S.A., desde donde extiende sus brazos de negocios. Uno de sus principales intereses es la minería: En Chile es poseedor de Minera Fuego, en Argentina de la minera de oro Andacollo Gold y en Australia de Junior Investment Company. En 2002, su proyecto hidroeléctrico Archibueno fue catalogado por la Comisión Nacional de Medio Ambiente como un peligro para cientos de hectáreas de bosque nativo.