“Quiero, primero que nada, decir que desmiento tajantemente, categóricamente, toda esa información. Creo que es una canallada, que es una infamia y que además no descarto un montaje”.

Esas fueron las palabras con que la Presidenta Michelle Bachelet se refirió a la filtración de escuchas telefónicas que esta tarde publicó Revista Qué Pasa y que la vinculaban directamente con el caso Caval.

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La Mandataria habló de la publicación justo antes de despegar rumbo a la región de Aysén, desde el Grupo 10 de la FACh. Agregó que está “estudiando cuáles son las acciones legales que podemos tomar porque creo que basta ya de mentiras”.

Se trata de una nota de la revista donde se transcribieron extractos de las conversaciones telefónicas del gestor inmobiliario de Caval, Juan Díaz, el que fue grabado entre mayo y agosto de 2015 por el OS-9 de Carabineros. La policía especializada logró intervenir las llamadas luego de que Díaz fuera imputado por este caso.

Según el texto transcrito, el cual no ha sido corroborado por el Ministerio Público como verídico, el también ex operador político de la UDI, relataba supuestas conversaciones con Natalia Compagnon:

“Porque a mí muchas veces la Natalia me decía que mil millones iban para Michelle Bachelet, poh huevón. Mira, ella me decía a mí, oye, mi suegra tiene que quedar con por lo menos mil millones, quién le decía yo, mi suegra po huevón, la Michelle Bachelet”.

Sin embargo, luego de que se levantara la polémica, el semanario de el diario La Tercera, borró ese texto de su nota.

Luego revista Qué Pasa publicó en la misma nota un texto aclaratorio que reproducimos íntegramente:

Antes que nada, la aclaración sobre la edición de esta nota. Nota de la dirección de revista QP: El original de este artículo fue editado con posterioridad a su publicación online, la tarde del jueves 26 de mayo, eliminándose fragmentos donde se hacían acusaciones graves contra terceras personas. Aunque desde un principio se explicitó que esta es sólo la transcripción de las conversaciones telefónicas de un imputado en el caso Caval, registro que está en manos del fiscal de la causa, y que su veracidad no estaba en ningún caso acreditaba, la dirección de esta revista ha determinado que la publicación de acusaciones tan graves no cumple con los estándares de este medio. Pedimos disculpas a los involucrados y a nuestros lectores por la confusión causada.