Esta semana Nicolás Ibáñez -empresario ex controlador de D&S (Líder), seguidor de los Legionarios de Cristo y reconocido admirador de Augusto Pinochet- dio una entrevista a Revista Capital en la que dio su percepción del momento que vive Chile actualmente.

“Me preocupa la desvalorización de la dignidad del ser humano. Que esa persona, que no sabe nada de nada, supuestamente la transformen en un  ente dependiente del Estado. Eso es esclavitud, es nefasto. Que la única posibilidad que tenga esa mujer sea educar a sus hijos en un colegio estatal dominado por el sindicato de profesores. Me preocupa el tema del populismo. Creo que no hay un riesgo de populismo en Chile, en eso soy más bien optimista, pero hay gérmenes de populismos muy delicados”, dijo Ibáñez en la entrevista.

Luego agregó: “Me preocupa el concepto de los derechos sociales, donde lo que yo hago es simplemente sumarme a un buque me va a resolver todos mis desafíos de la vida. Para mí, no existen los derechos sociales”.

Al ser consultado por los abusos empresariales y políticos que se han destapado últimamente, Ibáñez respondió: “La principal fuente de abusos es, ha sido y seguirá siendo siempre el Estado. Por lo tanto, hay que defenderse antes que nada, de él. Eso es como la regla general. ¿Quiere decir eso que hay que restarle importancia a problemas de colusión o estafas masivas? Por supuesto que no, y para eso está el Estado de derecho, las leyes, las investigaciones”.

El empresario -que fue uno de los primeros en criticar al gobierno y a la Fiscalía Nacional Económica luego del requerimiento que esta última presentó por la colusión de tres cadenas de supermercados-, señaló que ha percibido ciertos atisbos de abuso de parte del Servicio de Impuestos Internos (SII) y que esto, “unido a los cambios en la filosofía tributaria del país hacen que Chile, claramente, sea una jurisdicción donde uno no debiera radicarse. Y eso me da mucha pena como chileno”.

“Tengo todo el plan hecho para retirarme de Chile, pero antes que todo soy chileno, soy optimista de mi país, y voy a seguir, en la medida de mis posibilidades, luchando por su futuro”, dijo Ibáñez, pero luego aseguró: “Si la cosa se pone peor, evidentemente voy a cambiar de posición. Yo estoy por lo menos la mitad del año afuera, así que los requisitos los cumplo, no tengo ningún problema en eso. Y, además, he recibido todo tipo de ofertas muy tentadoras que me permitirían pagar mucho (sic) menos impuestos que en Chile”.

También se refirió a las próximas elecciones presidenciales, asegurando que “la figura hipotética de Piñera – Lagos es buena para un país como Chile”.

El empresario del holding de inversiones Drake tiene también antecedentes por una denuncia de parte de su ex pareja por violencia intrafamiliar -que trató de invisibilizar comprando todos los ejemplares de La Nación Domingo que publicaban el hecho- y además, luego de ser el mayo accionista de Santiago Wanderers, en diciembre de 2015 declaró que no aportaría un peso más al club y reclamó que éste le debía mil millones.