El pasado lunes 27 de febrero, la Sociedad Anónima Periodística El Mercurio despidió a 122 trabajadores de las secciones pre prensas, prensas, despacho, mantención eléctrica y mecánica. De acuerdo al gerente de personal, Eduardo Marín, la medida se debe a la “externalización del sistema de impresión”, labor que siempre se ha realizado y se sigue haciendo en las instalaciones de la empresa en Avenida Santa María 5542.

El sindicato mixto del periódico ha emitido un comunicado donde critica duramente la forma en que el medio ha operado para realizar las desvinculaciones:

“Es cierto que la empresa tiene el derecho -si cumple con las exigencias legales- para terminar en cualquier momento con la relación laboral con sus trabajadores. Pero ello no le otorga el derecho a tratar de manera indigna y vergonzosa a sus colaboradores, como ocurrió durante el desarrollo del día 27 de febrero, oportunidad donde a los despedidos se les prohibió el ingreso a la empresa por medio de obstáculos y de funcionarios, junto al jefe de seguridad de El Mercurio, los que en las puertas de acceso a las instalaciones del diario controlaban con listados y fotografías de los 122 despedidos. Todo vehículo particular y los buses de traslados del personal fueron detenidos y revisados por los funcionarios, trayendo consigo el recuerdo de tristes momentos que vivimos en este país”, señala la misiva.

Algunos trabajadores despedidos señalaron que lo ocurrido con ellos era muy parecido a cómo actuaban contra los judíos durante el gobierno de Hitler.

El sindicato hizo notar su molestia a Eduardo Marín, por las instrucciones entregadas y de las acciones emprendidas por el personal y jefe de vigilancia de El Mercurio, hacia trabajadores que han prestado servicios de manera leal y comprometida por décadas a la empresa.