El 10 de febrero pasado escribí un mensaje en el sitio web de la Presidencia de la República para referir lo injusto de la situación de “trabajadoras de casa particular” (‘nanas’ o empleadas domésticas) que no tienen derecho al beneficio estatal del Bono por Hijo Nacido Vivo, instituido en el anterior mandato de la Presidenta. Esto por el caso de una trabajadora que conozco, pensionada del Instituto de Previsión Social, IPS (ex INP, ex Servicio de Seguro Social, SSS), con 66 años de edad y un hijo adulto.

Esta trabajadora pensionada fue dos veces a las oficinas del IPS donde le respondieron que no le correspondía recibir el bono por hijo, y la segunda vez le dijeron que no lo recibía por no estar en una AFP. Ante la duda llamé al IPS para consultar, dando nombre y RUT de la trabajadora: me dijeron que efectivamente ella no tenía ese derecho. Es lo que motivó mi carta al sitio de la Presidencia y la sugerencia de que hagan extensivo tal beneficio a todas estas trabajadoras, sin más exigencias. Sería lo justo.

El mismo 10 de febrero recibí respuesta electrónica del Gabinete de la Presidenta indicando que mi planteamiento lo habían derivado “a la Dirección Nacional del Instituto de Previsión Social  (IPS), quienes en el  marco de sus facultades y competencias le brindarán una respuesta directa”.  (Firma una funcionaria de la Dirección de Gestión y Correspondencia de la Presidencia de la República, Coordinadora Área Institucional).

Este 4 de marzo recibí por correo postal una carta certificada del IPS, “Por Orden del Director Nacional IPS”, que firma una funcionaria del Subdepartamento Correspondencia Ciudadana, donde responde “Por especial encargo de S.E. la Presidenta de la República” a mi presentación y sugerencia de que “el Bono por Hijo Nacido Vivo, sea entregado a todas las mujeres que hayan cumplido los 65 años, sin exigir otro tipo de requisitos”, señalando que “la misión de este Instituto es otorgar, administrar y pagar los beneficios previsionales tanto de Reparto (Antiguo sistema), como de la Reforma Previsional, aplicando la normativa expresa y pertinente para ello. Dentro de ese contexto,  no está en el ámbito de nuestro actuar, el promover las iniciativas que permitan la modificación o anulación de disposiciones legales”.  Y a continuación dice: “verificados nuestros sistemas de control interno se constató que mediante Resolución Interna […] a usted se le concedió el beneficio del Bono por Hijo”.

¡Plop!, exijo una explicación, diría Condorito.

¿Dónde se torció o malinterpretó lo que expuse? En el Gabinete de la Presidencia al parecer: no pregunté por mí en lo que expuse. La carta electrónica del Gabinete de la Presidencia que recibí solo menciona mi sugerencia, sin referirse a la situación de la trabajadora pensionada que motivó mi mensaje.

¿Quiénes son estas personas que en muchos casos producen comunicaciones kafkianas que nadie se da el trabajo de supervisar?, no son asuntos importantes seguramente, de ‘la política grande’. (Estudios de la Unesco señalan que un 80% de los chilenos no entiende lo que lee, creo que mi carta no era difícil de entender).

¿Tengo que volver a escribir a la Presidencia de la República y también al IPS diciendo que se equivocaron, que no es por mi situación lo que escribí? No me dan las ganas ni la paciencia para volver a escribir a estas instituciones, excepto enviarles este texto quizás. Mínimo que hagan bien su trabajo quienes reciben remuneración por ello, más aún quienes hablan por la máxima autoridad, que seguro no sabe de estas minucias.

Luego de este intercambio fallido volví a consultar al IPS y la respuesta de una funcionaria es que esta trabajadora se pensionó antes del año 2009, fecha en que empezó a regir la normativa. Me parece lamentable que en tal iniciativa no hayan considerado la situación en general precaria de las trabajadoras de casa particular, que merecen ser beneficiarias del bono por hijo, sea cualquiera la fecha en que se hayan pensionado. Tanto más caro no iba a salir, lógicamente las que se pensionaron mucho antes de 2009 ya estarán casi todas muertas, por su mayor edad.

Este 8 de marzo y durante todo el mes habrá un sinfín de actividades y declaraciones por el Día Internacional de la Mujer, mucha retórica y buenas palabras, así como violencias de todo tipo a la vez, mucho feminismo instalado en los medios, como vimos por ejemplo a propósito de ‘polémicas’ por humoristas y cantantes en el festival de Viña (‘feminismo masivo’ dijo un amigo), o como se vio antes por la marcha del movimiento #NiUnaMenos…los motivos sobran para lo que vende y para lo políticamente correcto. Hay mayor sensibilización, sí. Mucho ruido y pocas nueces también.


Feminista, Licenciada en Antropología