El periodista australiano y creador de Wikileaks, Julian Assange, refugiado desde 2012 en la embajada de Ecuador en Londres, acusó este martes a la ex candidata demócrata Hillary Clinton y a las agencias de Inteligencia de Estados Unidos de planear un complot en contra del presidente estadounidense, Donald Trump, creando las condiciones propicias para provocar su destitución para, luego, sustituirlo por el vicepresidente Michael Pence.

“(Hillary) Clinton señaló en privado este mes que está ayudando discretamente a una toma del poder por parte de Pence. Para ella, Pence es previsible, por lo tanto, derrotable“, escribió en un primer twit el ciberactivista.

Posteriormente, agregó: “Dos funcionarios de Inteligencia cercanos a Pence han declarado en privado este mes que están planeando una toma de posesión de Pence. No indicaron si Pence estaba de acuerdo”.

Por su parte, el vicepresidente Michael Pence reaccionó a los tuits de Assange y los calificó de “absurdos” y “francamente ofensivos“.

Un artículo de opinión del diario estadounidense Washington Post señalaba a principios de este mes que Pence está ejerciendo una influencia creciente en los asuntos internacionales en la Casa Blanca, como su influencia para colocar a varios republicanos partidarios de la línea dura exterior entre los altos cargos del equipo de seguridad nacional de la Administración de Trump.

Según la agencia rusa RT, “otros medios destacan que Pence es un ‘halcón’ de guerra que sigue una línea más cercana a la de Clinton”.